La noche más oscura de The Who: un show con 20 canciones y 11 muertosEspectáculos 

La noche más oscura de The Who: un show con 20 canciones y 11 muertos

El 3 de diciembre de 1979 a las 17 horas hacía un año y un par de meses que The Who había editado Who Are You, su octavo álbum de estudio y el que más rápidamente escaló en las ventas desde los comienzos del grupo, y en unas horas, tres de las canciones incluidas en él –Sister Disco, Music Must Change y el hoy clásico de clásicos que le daba título al disco- iban a sonar en el Riverfront Coliseum de Cincinnatti, en la fría Ohio.

La propuesta tenía una particularidad: las localidades no eran numeradas, y aquellos que entraran primero al estadio que hoy lleva el nombre de U.S. Bank Arena serían los que ocuparían las mejores ubicaciones de las alrededor de las 18 mil de las que disponía el espacio, que hoy, en su versión más generosa, mantiene esa misma capacidad. La consigna era algo así como “rock de sentado”.

Ante semejante perspectiva, un gran número de seguidores de la banda eligieron desafiar la baja temperatura de la época, y acomodarse cerca de alguna de las puertas de ingreso al predio varias horas antes de las 20, horario para el que estaba anunciado el show. Sobre todo, luego de que alguna estación de radio local asegurara que los accesos serían franqueados a partir de las 17.

El Riverfront Coliseum está frente al río Ohio. Hoy se llama US Bank Arena. Allí, la noche del 3 de diciembre de 1979, el rock escribió una de sus páginas más dolorosas. (Captura del documental “The Who: The Night that Changed Rock)

Sin embargo, varias cosas salieron mal. Por un lado, las puertas permanecieron cerradas, mientras la gente se agolpaba frente a ellas. Por otro, aquello de que todos los ingresos serían liberados al mismo tiempo tampoco ocurrió. Por último, el inicio atrasado de la prueba de sonido completó el cuadro que presagiaba el desastre.

Entonces, cuando la banda comenzó a testear que todo estuviera en orden, alrededor de las 19, unos pocos entendieron que, efectivamente, se trataba de los últimos ajustes antes del concierto, otros tantos abonaron la versión de que lo que se escuchaba se trataba de la proyección del filme Quadrophenia, estrenado un mes antes, como previa del show, pero los más supusieron que el cuarteto había adelantado el comienzo del recital y que se estaban perdiendo algo importante.

Aquella noche, The Who formó con Roger Daltrey, Pete Townshend, John Entwistle, John Bundrick y Kenney Jones. (Captura del documental “The Who: The Night that Changed Rock)

La mecha estaba ahí esperando quien la encendiera. Y fueron muchos los que se anotaron para hacerlo. En segundos, una estampida se abalanzó sobre quienes seguían entrando por las únicas dos entradas habilitadas. El resto fue gritos, empujones, apretujones, golpes, pisotones, asfixia y muerte. El resultado final arrojó 11 personas fallecidas, de entre 15 y 27 años, y otras 26 con heridas de distinta gravedad.

Mientras la banda tocaba, fuera del estadio todo era desolación. Cuerpos aplastados por la avalancha, policías, médicos, bomberos, ambulancias y búsquedas desesperadas en medio de la confusión. (Foto:: Ed Reinke, AP)

Mientras tanto, detrás de las paredes Roger Daltrey, Pete Townshend, John Entwistle, John Bundrick y Kenney Jones, que había reemplazado a Keith Moon, quien había muerto el 7 de septiembre del año anterior, desataban toda su furia rockera ajenos a lo que estaba sucediendo a pocos metros de ahí.

“Sobre el escenario, el modo en que disfrutaba era a menudo un delirio, lo cual era absolutamente nuevo para mí. Nunca, antes, había gozado tanto de tocar como lo estaba haciendo durante ese tour”, contó Townshend en su autobiografía Who I Am (2012). Y agrega: “Estaba tomando mucho, es cierto, incluso en el escena, y fumando. Eso también es cierto. Y por supuesto, bailaba. Quizá como un tarado. ¿Qué mierda importa? Estaba inspirado”.

Así reflejó la prensa la tragedia ocurrida el 3 de diciembre de 2019 en el Riverfront Coliseum de Cincinnati.

Sin Moon detrás de la batería, el guitarrista parecía sentirse liberado. De hecho, así lo confesó pocos días atrás a la prensa. “Cometía un montón de errores, pero estaba corriendo las fronteras. Kenney me aseguraba una buena base, Rabbit estaba siempre a la par, John hacía lo de siempre. Mi adrenalina estaba tan alta, cuendo estaba en escena, que muchas noches no podía controlarme”, escribió en Who I Am.

Las caras de lo integrantes de The Who, después del recital, son elocuentes. (Captura del documental The Who: The Night that Changed Rock)

Pero todo cambió para Townshend y sus compañeros de ruta una vez que entraron en el camarín, tras los bises Summertime Blues y The Real Me. De pronto, la realidad les daba una trompada en el medio de la cara. “Algo terrible sucedió ahí afuera esta noche. Once chicos murieron. No sé bien los detalles”, los atajó el manager del grupo, Bill Curbishley.

Así reflejó la prensa la tragedia ocurrida el 3 de diciembre de 2019 en el Riverfront Coliseum de Cincinnati.

‘¿Cuándo pasó? ¿Durante el show? ¿En la platea?’, preguntó alguien. ‘No. Fue en la entrada, afuera’, nos trató de calmar Bill. Y volví sobre mis pasos: ‘¿Fue antes del show?’ ‘Decidimos no decirles’, fue la respuesta de Bill. Y completó: ‘No iba a ser posible dejar salir al público que estaba dentro, con la gente de seguridad tratando de resolver el problema allí fuera'”. El relato de Townshend es claro y preciso.

Las puertas, con las huellas de la presión que el público ejerció para entrar en el recinto.The Who. Riverfront Coliseum, en Cincinnati, el 3 de diciembre de 1979. (Captura de TV)

Según él mismo recordó en su autobiografía, una vez en el hotel, se reunieron frente a la televisión. “Algunos de nosotros lloramos al ver las imágenes de los cuerpos pisoteados. No dijimos demasiado. Tomamos unos tragos; pero yo estaba bloqueado”, escribió.

Cuantro décadas después de aquella jornada, la sensación, aunque distinta, parece seguir acompañando a Townshend, y también a Daltrey. “Aún estoy traumado por lo que pasó. Es raro tener en tu autobiografía que 11 chicos murieron en uno de tus conciertos. Es extraño, perturbador, un peso enorme para cargar”, señala el guitarrista en el flamante documental The Who: The Night That Changed Rock (The Who: la noche que cambió el rock), producido por el canal de televisión WCPO, de Cincinnati.

Las escenas de dolor eran una escena en el enorme playón que rodea el estadio. (Captura del documental “The Who: The Night that Changed Rock)

En el mismo marco, Daltrey agrega que aquella “noche espantosa del 3 de diciembre se volvió uno de los peores sueños” de su vida. El documental también contienen testimonios de Curbishley, quien sostiene que la decisión de no contarle a los músicos lo que estaba pasando fue consensuada con los oficiales de bomberos locales, para evitar consecuencias aún peores. “Más allá de todo, aún me siento incómodo. Parte de mi alma quedó en Cincinnatti”, admite el productor. 

Así reflejó la prensa la tragedia ocurrida el 3 de diciembre de 2019 en el Riverfront Coliseum de Cincinnati.

Por su parte, Townshend reconoce aún sentir culpa por haberse ido de la ciudad, y haber tocado al día siguiente en Buffalo. Y aunque advierte que la decisión de seguir adelante fue de Daltrey, otras versiones sostienen que en aquel momento fue él mismo quien sostuvo que si no salían a tocar la noche siguiente, jamás volverían a hacerlo.

Un guardia de segurida, junto a una persona desconocida, dan una mirada del lugar del desastre, el día después. (Foto: AP Photo/Brian Horton)

Entre las consecuencias que derivaron de la tragedia, más allá de las clásicas arengas y diatribas en contra del rock, que 40 años después siguen teniendo adherentes, entre otros sitios en el gobierno brasileño, en Cincinnati, 20 días después, se aprobaron dos leyes de aplicación inmediata.

La primera prohibió los asientos sin numeración en cualquier evento público en la ciudad, excepto los religiosos y los deportivos escolares. Aunque 24 años después fue revocada bajo el argumento de que la organización de espectáculos masivos ha mejorado considerablemente. La otra le dio al departamento de policía más autoridad en encuentros de este tipo. 

Además, durante las semanas posteriores al concierto, las familias de las víctimas y los asistentes heridos presentaron 33 demandas contra The Who y el promotor del show. Los Tribunales hicieron una estimación de las mismas en 1983, y determinaron una indemnización económica.

La banda sigue tocando. En septiembre de 2010, The Who pasó por primera vez por la Argentina, para presentarse en el Estadio Único de La Plata. En abril del año próximo, volverá a tocar en Cincinnati, por primera vez desde la noche trágica de 1979. (Foto: Martín Bonetto)

Ahora, el binomio Townshend/Daltrey -que el viernes 6 de diciembre lanza a la venta su nuevo álbum, WHO– anunció que el 23 de abril de 2020 volverán por primera en 40 años al área de Cincinnati, para tocar en el BB&T Arena, en la Northern Kentucky University.

E.S.

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