Los chicos son las víctimas, una vez másEconomía 

Los chicos son las víctimas, una vez más

Ante la convocatoria por parte de la CTERA a una medida de fuerza por 72hs para el próximo 6, 7 y 8 de marzo, no puedo dejar de pensar: los chicos, una vez más, son las únicas víctimas de este sistema arcaico de paros docente. La falta de acuerdo salarial en varias provincias, que afecta directamente a las escuelas públicas, deja otra vez en evidencia la puja de poder por el manejo de la educación en nuestro país. 

Si al ya acotado calendario escolar argentino, que se ubica en menos de 720 horas de clases, muy por debajo de la media de la OCDE. debemos restarle los días de clases que pierden los chicos a raíz de reclamos salariales, nunca llegaremos a ser un país con el foco en su mayor capital: su gente. Luchar por condiciones salariales óptimas es legítimo, pero hay que buscar algún otro mecanismo que no deje sin horas de clases a los chicos de las escuelas públicas, cuando al mismo tiempo las escuelas privadas reciben a sus alumnos. Un día menos de clases es un conocimiento menos que incorporan, rompiendo con la igualdad de oportunidades que requiere una sociedad justa, más allá del nivel socioeconómico de cada familia.

Ninguna causa justifica violar la ley: las clases deben comenzar en tiempo y forma, no debemos dejar que el árbol del reclamo salarial tape al bosque de la educación, que es el motor de todo país desarrollado, justo socialmente y rico. Los argentinos tenemos que entender que las leyes no son una recomendación, son obligatorias y son la base del sistema republicano. Los reclamos sindicales pueden ser legítimos pero pierden legitimidad cuando violan la ley para lograr sus objetivos

La situación se agrava cuando a días del comienzo de clases, se suma el escenari. el vandalismo en las escuelas públicas del conurbano bonaerense, donde son incendiadas, saqueadas, destrozadas, pintarrajeadas y robadas. Causa mucha tristeza ver estos actos de clara intencionalidad política, cómo afectan y ponen piedras en el camino al futuro de nuestros hijos.

La educación es el principal factor en el desarrollo del capital humano, siendo este recurso primordial para generar riqueza y en definitiva mejorar el nivel de vida de las personas. En mi libro, “EL PODER DE LA EDUCACIÓN”, destaco el rol esencial y protagónico de la educación en la generación de riqueza y demuestro como las personas somos quienes hacemos la diferencia. Esta es una buena noticia, ya que el capital humano es un recurso que podemos crear, pero para desarrollarlo hay que invertir en la gente, en educación. La educación se tiene que transformar en el principal objetivo de todos los argentinos.

Teniendo eso en cuenta, es fundamental entonces contar con docentes muy capacitados, con un alto prestigio en la sociedad, enmarcados en un ámbito profesional competitivo. Modernizar la educación debería ser una de nuestras metas, todas favoreciendo el desarrollo educativo de nuestros niños. Es esencial que los docentes se acostumbren a ser evaluados constantemente y a que su trabajo pueda estar sujeto a mediciones que permitan calificar su actividad, buscando esta excelencia. En ese contexto, sería muy importante poder diferenciar e incentivar premiando a aquellos docentes más destacados, así como elevar la carrera docente a nivel de licenciatura universitaria, prestigiándola socialmente. Ese prestigio redundará directamente en mejores remuneraciones.

Sin inversión en la educación no podremos conseguir un sostenido y prolongado crecimiento económico ni social. La educación inclusiva y de calidad no solo ayuda a combatir la pobreza sino también a potenciar el crecimiento de un país. Defender la educación es una prioridad. Debemos sentar las bases de una educación pública de calidad. Nuestro futuro como país depende de ello!

*Abogado especialista en educación y autor de “El Poder de la Educación

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