Las cosas y las palabras: estadio, quizás y felices PascuasSociedad 

Las cosas y las palabras: estadio, quizás y felices Pascuas

Muchas veces surgen dudas en el momento de pronunciar o escribir una palabra. Algunos se conforman y prefieren no profundizar; otros quieren saber la forma correcta, la mejor manera de expresar lo que quieren contar.

La curiosidad es una herramienta poderosa. Al consultar, aprendemos y nos sentimos más seguros a la hora de hablar y de pensar. Desde este lugar, buscamos sentirnos dueños de la lengua y dar cuenta del mundo que percibimos. La clave son las preguntas y la intención es aclarar algunas dudas y plantear otras.

Hay una confusión con la palabra “estadio”. La forma correcta es esta, sin tilde. Algunos la escriben (y pronuncian) con tilde en la “i”, pero esa forma no existe. La palabra tiene distintos significados. Por un lado un “estadio” es el espacio con gradas para ver un espectáculo; por el otro, las etapas de un proceso o una enfermedad. Son homónimos, es decir se pronuncian y se escriben igual en los dos casos. Van dos ejemplos: “Ya se abrieron las puertas del estadio”; “Pudieron detectar la enfermedad en un estadio inicial”.

Otros casos de homonimia son la palabra “capital” -que sirve para designar tanto la ciudad donde reside el gobierno de un país como la cantidad de dinero para hacer una inversión- y “planta” que puede referirse a la que ponemos en una maceta o a la parte inferior del pie.

También generan dudas las formas “quizá” y “quizás”. Las dos son válidas en el caso de este adverbio, se puede elegir. En general, se prefiere la segunda -con “s”- cuando la palabra que sigue empieza por vocal.

Felices Pascuas

Para cerrar, un comentario sobre las “Pascuas” que se celebran en estos días. Cuando saludamos, deseamos “Felices Pascuas”. En la felicitación se usa el “plural festivo” para transmitir la idea de que en esta fiesta participa mucha gente que merece ser saludada. El plural festivo es un rasgo muy característico de la cultura española. De hecho, en España, no se habla de Navidad sino de las Navidades. Lo mismo ocurre cuando se desea “buenos días, tardes o noches”. En lugar de hacerlo en singular, como ocurre en otros idiomas, lo decimos en plural con la intención de ampliar el deseo de “tener un buen día” a un número indeterminado de jornadas y de personas.

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