Panamericanos: Lucas Guzmán y un impacto dorado en memoria de su madreDeportes 

Panamericanos: Lucas Guzmán y un impacto dorado en memoria de su madre


Fuente: Reuters

LIMA.- Este año quedará grabado en la memoria de

Lucas Guzmán.

Atravesó un vaivén de sensaciones: alegrías, logros y también tristeza. Una tan profunda, que eligió reconvertirla y utilizarla como su motor inspirador. Una cuota extra para potenciar sus combates, que hoy celebra con la medalla de dorada, luego de un combate durísimo en la categoría de -58 kg de taekwondo. El oriundo de Merlo, que había sido bronce en Toronto 2015, festejó este sábado en

Lima

luego de vencer al mexicano Brandon Plaza por 19-17.

Guzmán no cabía en su emoción. Ni bien terminó, extenuado, se arrodilló con la bandera argentina. Y después, todo el orgullo con la mano en el pecho cuando se colgó la medalla en lo más alto del podio. Pero hay toda una historia detrás: practica este arte marcial desde pequeño y sintió una conexión especial con esta disciplina que nunca abandonó. Sus padres fueron dos grandes motivadores en su camino como atleta. Ambos provenientes del mundo deportivo, Eduardo integró el seleccionado de taekwondo a principios de los ’90 y Elizabeth era profesora de educación física. Los dos entusiasmaron a su hijo en su elección deportiva.

Estoy muy contento, solo tengo que agradecer. Me cuesta mucho dejar a mi familia y esta medalla se la dedico a ellos

Lucas Guzmán

Su madre, que falleció en febrero de este año, representa su fuego interno, su fuente generadora de energía. “Algunos usamos los huracanes más fuertes para impulsarnos hacia adelante. Sé que Dios está conmigo y va delante de mí”, suele decir.

Desde chico supo cómo organizarse para crecer dentro del deporte. Así, se armó una rutina a la que se aferró con tesón. Se levantaba a primera hora para ir al lugar de entrenamiento, ubicado a unas ocho cuadras de su casa, luego iba a la escuela y vuelta a practicar. Sobreponiéndose a todo, el joven avanzaba, en silencio. “Necesito descargarme, patear. Me acostumbré a hacerlo desde chico”, describió en la previa a
LA NACION.

Pero al ver a Lucas, jovencito, caminar por las jornadas de frío intenso, y sobre todo las calles peligrosas, motivaron una idea en la familia: tener un gimnasio propio. Así fue como en 2011, con mucho sacrificio, los Guzmán crearon en su hogar la Academia Sung-Do, un gimnasio de 10 metros por 10. Allí fue donde vino el despliegue final, que comenzó con la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur 2010. A sus 19 años ya tenía talla de campeón.


Fuente: Reuters

“Mi padres se esforzaron mucho. Muchas veces hacíamos rifas, comidas, bailes, de todo para sustentarme la carrera. Y en algunas ocasiones en las que yo estaba de viaje a mi familia no le alcanzaba para comer, porque mis traslados eran muy costosos. De eso estoy muy agradecido, y jamás voy a olvidarlo”,
dijo a LA NACIÓN en la previa de Lima 2019.

Años más tarde,
a los 20 años alcanzó el sexto lugar en el ranking olímpico de su categoría (hasta 58 kilos), y luego llegó el meritorio quinto puesto en el Mundial de Rusia. Además, suma tres medallas panamericanas y a principios de este año se ubicó en el tercer lugar en el Mundial de Manchester, el quinto podio del país en la historia de esta disciplina.


Lucas Guzmán, campeón panamericano.

Llegó a Lima con la motivación de un campeón. Quería superar el bronce alcanzado en la edición anterior, revalidar su gran presente y regalarle una nueva alegría a su familia. Por eso se preparó. Entre combates eligió el silencio, algunas palabras con su entrenador y descansar sobre una camita improvisada por sillas bien abrigado. Entre cada uno de sus tres combates repitió la rutina. Y al partido final, salió al tatami del complejo Callao, sin dudar. Era el combate que necesitaba. La victoria para sumar y empoderar su carrera.

El camino al partido final fue disputado. Su nivel lo llevó a comenzar la competencia directamente en instancias de cuartos de final por lo que debió sortear dos exigentes combates. En la primera instancia se midió ante el estadounidense David Kim, y luego del empate en 2 el punto de oro le dio el pase a la semifinal. En esta instancia, el argentino se impuso 7-6 por golden point, luego de empatar 3-3, frente al brasileño Paulo Souza y así sacó boleto a la final. En el combate definitivo, Guzmán se midió ante Brandon Plaza de México.

En tanto el mexicano también comenzó en la instancia de cuartos frente al colombiano Jeferson Ochoa. Sin mayores inconvenientes le ganó 28-8 en el total. En la siguiente rueda, Yohandri Granado, fue su rival. El venezolano combatió pero la victoria quedó del lado de Plaza por 39-28.


Fuente: Reuters

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