Cómo forma “la Sub-21” de El marginal 3Espectáculos 

Cómo forma “la Sub-21” de El marginal 3

“Si haces que los adversarios no sepan el lugar y la fecha de la batalla, siempre puedes vencer”. Esa frase fue escrita por Sun Tzu en su tratado El arte de la guerra. Aunque pasaron más de 2500 años de aquella obra china de estrategia militar, bien puede servir para explicar lo que está sucediendo en El marginal 3 (martes a las 22, por la TV Pública, y disponible en Cont.ar).

La Sub-21 existe desde la temporada 1. Siempre estuvo liderada por César (izquierda, interpretado por Abel Ayala). Este año se sumó Rodrigo Mora, ex delantero de River.

La tercera temporada de la serie -temporalmente transcurre entre la dos y la uno- creada por Underground y Contenidos Públicos (TV Pública) dio sus primeros pasos. Y las estrategias de los bandos carcelarios, Los Borges y la Sub-21, son como manda el escritor y militar chino: el ataque impredecible en el momento menos pensado. En este caso, la obsesión se llama “Moco” (Lorenzo Ferro), un interno que debe ser protegido por Los Borges por pedido del director de la cárcel (Gerardo Romano). Ese favor -y los negocios que están cocinando puertas adentro- los acercará a la libertad.

Los dueños del patio: Dtoke, César (Abel Ayala), Máximo (Rodrigo Mora) y Arnold (Emanuel García).

Los de la Sub-21, que viven en el patio, fueron históricamente relegados y traicionados. Quieren algo del poder y de los beneficios que, por ahora, les pertenece a la banda liderada por los hermanos Diosito (Nicolás Furtado) y Mario, del pabellón vip. Tentarán al “nene bien” con drogas y con alianzas estratégicas dentro del penal San Onofre. Desde la primera temporada, la generación más joven de la cárcel fue clave en la construcción de la historia.

Para Los Borges, los de la Sub-21 son “lo otro” por rivalidad y, principalmente, por forma de acción. “Yo soy un tipo con código. No quiero líos”, le dice “Morcilla” (Carlos Portaluppi) a Mario Borges (Claudio Rissi) en el arranque del episodio inaugural de la primera temporada. Echado en la cama, el mayor de los hermanos le responde: “Si no fuese por nosotros, los pendejos de la Sub-21 estarían gobernando la villa. ¿Sabés lo que sería eso? Yo no quiero un país donde los pendejos se estén cagando a tiros”.

Los enemigos de los Borges: los chicos de la Sub-21 (aunque algunos superen esa edad) viven en el patio, sin los privilegios de Mario y Diosito.

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“La Sub-21 ofrece la mirada de una generación joven, que tiene menos experiencia en el mundo carcelario. Mostramos a gente que, apenas siendo adolescente, tiene que sobrevivir frente a gente con muchos años en la cárcel, que manejan todos los engranajes del poder y la corrupción. Por eso se unen y arman equipo para poder luchar contra el poder del otro. Quisimos mostrar una franja etaria con la que se identifique parte de nuestro público”, analizó Pablo Culell, productor, socio de Sebastián Ortega en Underground y uno de los creadores de El marginal.

En un principio, los pibes respondían a esa vieja dicotomía de racional-emocional, en la que se ubicaban en el segundo bando. Pero, afortunadamente para los espectadores, nada fue blanco y negro. Los Borges fueron impulsivos en algún momento. Y la banda joven liderada por César (Abel Ayala) planificó como lo haría el viejo Sun Tzu.

Andrés Pascaner, uno de los autores de El marginal 3, tiene sus dudas sobre esa dicotomía. “Cuando Borges define a los de la Sub-21 como pibes sin código, lo dice como un viejo lobo de mar. No llega a entender el código de los pendejos, que no tienen nada para sobrevivir. Son tirados en el patio, les roban las pocas cosas que tienen y nadie pone un mango para protegerlos. Los Sub-21 arrancan de capa caída, pero en esta tercera temporada tienen una nueva oportunidad con la llegada de ‘Moco’. No pueden pelear mano a mano con los Borges, pero jugarán de una forma más estratégica”, cuenta el guionista.

Ahora el vínculo entre la Sub-21 -Pascaner dice que basado en el compañerismo y la amistad- vuelve a ser clave en esta tercera temporada, a la que se sumaron actores de la talla de Alejandro Awada, Gustavo Garzón y Ana María Picchio. El liderazgo de los Borges no será nada fácil de mantener, con la llegada de “Moco” que queda en el medio de la guerra. Y mucho menos lo será lograr su libertad. Levantó la temperatura. Hay más acción y más violencia. “Se metieron con uno de la banda. La van a pagar”, dijo César, líder de la Sub-21, en el tercer episodio.

“Si conoces al enemigo y a ti mismo, no debes temer el resultado a un ciento de batallas”, dice Sun Tzu en su tratado. En El marginal el enemigo vive a unos pocos metros en el mundo vertical de la cárcel. Y todos están dispuestos a pelear.

-Quién es quién en la banda

César (Abel Ayala)

César (Abel Ayala).

El actor, que se hizo conocido en la película El Polaquito, interpreta a uno de los líderes de la banda. Es el capo de La Covacha, el lugar donde para su clan en el patio de la cárcel. En las primeras temporadas, su actitud fue de espera y de observación del entorno. Ahora está más sólido y con ganas de enfrentarse a Los Borges, luego de un tiempo de ser relegados y de acumular resentimiento. “Borges que respira, Borges que muere. ¿Estamos? Nosotros somos la Sub-21. Si tocan a uno de nosotros, saltamos todos”, dijo en una oportunidad en la primera temporada.

Es solidario y su violencia suele ser reactiva. De todas formas, sus acciones vengativas son tremendas. La llegada de “Moco” (Lorenzo Ferro), un preso nuevo, abre sus esperanzas. Quiere lastimarlo para perjudicar a los Borges. Pasa el día tomando alcohol, fumando porro y jugando a las cartas.

Pedro (Brian Buley)

Pedro, alias “El enano” (Brian Buley).

“Soy Pedro. Pedro Pedraza, el último de mi raza”, se presenta en uno de los episodios. En muchas escenas, se traslada en triciclo por el patio del penal. Aunque viene de una familia de sicarios, es uno de los presos más entrañables de todo el penal. Debido a su baja estatura, que lo pone en desventaja a la hora de pelear, suele matar por la espalda. Es uno de los más bromistas. Se la pasa consumiendo droga y “apurando” a sus enemigos.

Arnold (Emanuel García)

Arnold, el de la camiseta de Tigre (Emanuel García).

Tiene una relación muy estrecha con César, líder de la Sub-21. Su rol resulta clave en la disputa por el “botín”, el nuevo pibe que entró al penal. Le consigue paco y, de esa forma, intenta perjudicar a los Borges. Tiene un conflicto con Morcilla: el personaje de Carlos Portaluppi extorsiona a su hermana para tener relaciones sexuales con ella. A raíz de ese problema, Arnold recurre a la asistente social Emma (Martina Gusman).

Fiorito (Sebastián Chávez)

Fiorito (Sebastián Chávez).

Se incorporó en esta tercera temporada. Acaba de sufrir un bestial ataque por parte de los Borges. Él trabaja en su laboratorio de drogas y decide robarles para abastecer a la Sub-21. Cuando lo descubren, después de una paliza, la banda liderada por Diosito y Mario toma una decisión bestial: le corta los dedos de una mano. La Sub-21, claro, tiene sed de venganza. Son unidos. Como dicen ellos, “si tocan a uno, nos tocan a todos”.

Máximo (Rodrigo Mora)

Máximo (Rodrigo Mora).

Tuvo una pequeña aparición en la segunda temporada y ahora se incorporó a la tercera. Aunque tiene una buena relación con César, el líder de la Sub-21 debe frenarlo porque, en ocasiones, tiene un comportamiento impulsivo y quiere pelear con los enemigos de su bando. Suele vestir una camiseta de fútbol uruguaya y juega de defensor. Un dato: el actor, ex jugador de River Plate, le pidió a los productores que su personaje lleve el nombre de su hijo.

Dtoke (Gastón Serrano)

Dtoke, el músico del penal (Gastón Serrano).

El personaje lleva el mismo nombre que usa el rapero en los escenarios y que lo llevó a recorrer escenarios del mundo. Sus habilidades con la música -especialmente con el free style- son valoradas por Cristian (“Moco”), que debe ser custodiado por los Borges. Eso hará que el personaje de Lorenzo Ferro se acerque a la Sub-21.

Niño (Lucas Posse)

Niño, el personaje de Lucas Posse.

Se caracteriza por ser uno de los más jóvenes en la Sub-21. Viene de la banda del Sapo (Roly Serrano) y se dedicaba a realizar llamadas extorsivas desde el call center que funcionaba en el penal San Onofre. Abandona al entorno del Sapo a partir de la llegada de Oaky (Rodrigo Noya) al penal.

Marquitos (Denis Corat)

Marcos (Denis Corat).

Tiene muchas ganas de formar parte de la Sub-21, aunque todavía no es un miembro oficial del grupo. Es joven, impulsivo y tiene un don para el boxeo. Es sobrino de Bruni, el personaje que interpreta Alejandro Awada, un viejo preso que les enseña el deporte a los demás internos. Haría lo que fuera para mostrar su valentía, pero su tío intenta evitarlo porque le falta poco tiempo para recuperar la libertad.

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