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“Muerte a los mapuches”, la amenaza en Bahía Blanca de una organización que reivindica al coronel Seineldín

Este jueves, la comunidad mapuche Ruka Kimun de Bahía Blanca denunció la aparición de volantes en cercanías de la casa que poseen en el barrio San Cayetano.

Ocurre días después de que la referente de esa comunidad, Olga Curipán, denunciara un ataque con una bomba molotov a su vivienda, ocurrido la madrugada del pasado domingo 14.

“¡Muerte a los mapuches” “Fuera de Bahía Blanca” y “Fuera de Argentina” se lee en uno de los panfletos, con un arma de fuego que apunta a imagen de Curipán, que lleva dibujado un punto en la frente.

“Vos y tu comunidad están sentenciados a muerte” y “Dios y patria, o muerte” dicen otros volantes hallados en la zona y que se atribuye un autodenominado Comando de Restauración Nacional.

El comunicado de la organización autodenominada Comando de Restauración Nacional.

En un supuesto comunicado de la misma organización, que lleva la figura del fallecido coronel Mohamed Alí Seineldín, exigen a los miembros de la comunidad mapuche que se retiren de la ciudad “por las buenas” y que desde el gobierno municipal y el Concejo Deliberante “cesen todo tipo de ayuda a estos terroristas subversivos”.

La denuncia por el ataque

El ataque con bombas molotov ocurrió en los primeros minutos del domingo pasado, pero la comunidad decidió difundirlo recién después de tener las primeras certezas sobre la magnitud del hecho.

“Me han dicho que ha sido una bomba molotov. El portón de hierro tiene, en la parte posterior, un enrejado que fue despedido hacia afuera, como sacado de lugar y roto”, explicó a Clarín Curipán, la dueña de la casa atacada y autoridad indígena del pueblo mapuche en la provincia de Buenos Aires.

Ella se encontraba con su familia en la vivienda al momento de la explosión, que generó un incendio, apagado inicialmente por vecinos del lugar.

“Se escuchó a diez cuadras de mi casa. El olor a combustible era muy fuerte y en la primera incursión que hizo la policía, expresó que había rastros de pólvora”, reveló Curipán, educadora y presidente de la Ruka Kimun Mapuche de Bahía Blanca.

Descartó cualquier conflicto personal o familiar, por lo que ligó el ataque con su extensa actividad en pro de los derechos de las comunidades originarias.

“La incertidumbre de sabernos violentados por nuestra condición identitaria es muy fuerte y dolorosa. Es una situación que no sabemos cómo manejar, frente a la constante violencia mediática que estamos sufriendo como pueblo mapuche”, resaltó Curipán.

Recordó que en la reciente plena campaña electoral, “un candidato a diputado nacional encabezó en Bahía Blanca, un acto en el que reivindicó la figura de Roca“.

La referencia fue para José Luis Espert quien días antes de la elección se mostró en un parque de la ciudad que lleva el nombre de Campaña al Desierto.

Polémica por la figura de Roca

En mayo pasado, el municipio de Bahía Blanca lanzó una campaña vía web para que la comunidad bahiense propusiera otra denominación para el espacio verde y la mayoría de los votantes eligió, en una primera etapa, el de Julio Argentino Roca.

Sin embargo, el gobierno local frenó el avance del concurso y no convocó a la segunda etapa de votación entre los cinco nombres más respaldados, lo que fue cuestionado por Espert como un intento de evitar el reconocimiento al ex presidente de la Nación.

Curipán cuestionó que el municipio no los haya convocado para la consulta, citando artículos del convenio de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de Naciones Unidas sobre el Derecho de los Pueblos Indígenas.

La comunidad mapuche Ruka Kimun de Bahía Blanca denuncia amenazas y ataques.

“El jefe máximo del municipio de Bahía Blanca ha omitido el derecho a la seguridad de nuestra comunidad. Exigimos una reparación y disculpas públicas y desde la justicia, las responsabilidades que le caben al señor Espert, quien en su paso por la ciudad, incitó públicamente al odio al pueblo mapuche reivindicando la figura de un genocida” remarcó la dirigente.

El caso está siendo investigado por la Unidad Funcional de Instrucción Judicial 2 de Bahía Blanca.

“No soy militante, ni pertenezco a ningún partido político, no puedo entender este atentado que me aconteció en forma personal, familiar y comunitaria”, agregó Curipán, quien estaba acompañada por otras mujeres, representantes de organizaciones aborígenes de la zona, en la sede de la Ruca Kimun Mapuche.

“El estupor es enorme y necesitamos de forma urgente que la justicia y los organismos pertinentes respondan y resuelvan también la seguridad de la sede de nuestra comunidad”, enfatizó.

En esa casa, la comunidad alberga a jóvenes estudiantes y personas que llegan a la ciudad por razones laborales, de salud o estudios y necesitan un lugar de alojamiento.

“La lucha del pueblo mapuche es por la vida en su conjunto y en beneficio de la sociedad toda”, remarcó la dirigente, pionera de la enseñanza de la lengua aborigen en una escuela rural pública ubicada en las afueras de Bahía Blanca.

“Nosotros no nos manejamos con odio, reivindicamos los derechos que nos corresponden y todo lo que solicitamos es siempre conforme a derecho”, agregó.

Bahía Blanca. Corresponsal

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