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En Mar del Plata los turistas celebran 10 días sin lluvias y la tarde en que el calor puede ser récord

Sombra en todas sus formas: carpas, sombrillas, gorros. A la altura de Playa Grande, los turistas van detrás de eso. Es que son días de calor extremo para Mar del Plata. El jueves la máxima alcanzó los 39°C cerca de las 15 y para este viernes el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica 40°C. Si esto ocurre, el 14 de enero del 2022 va a pasar a la historia. Se va a transformar en el día con la temperatura más alta de este mes de los últimos 65 años en la ciudad balnearia.

El 28 de enero de 1957 el termómetro marcó en Mar del Plata 41.6°C. Esa cifra es hasta hoy el récord, con él se superaban los 39.8°C que se habían alcanzado el 5 de enero de 1953, según detalla a Clarín Cindy Fernández, comunicadora meteorológica del SMN. El siguiente pico de enero se registró el día 18 del 2014, fue de 39.5°C.

Para Fernández, “hay chances de que se llegue a los 40°C en Mar del Plata entre las 12 y las 17 de este viernes”. A las 13, el termómetro marcaba 38,6°C. 

La sombrilla, imprescindible para resistir al calor. Foto Marcelo Carroll / Enviado especial

Para estar de vacaciones y cerca del mar, las máximas de esta semana fueron soñadas: el lunes la temperatura llegó a los 36°C, el martes, 35°C; el miércoles bajó a 27°C, el jueves alcanzó los 39°C y para este viernes se esperan 40°C. El cielo está despejado. Desde el 4 de enero, es decir, desde hace 10 días que no llueve.

“La temperatura promedio de enero en la ciudad balnearia es de entre 15°C y 26°C, un día como hoy podemos llegar a estar 14°C por encima de los parámetros habituales”, destaca Fernández.

En el agua. Dos turistas acostados en la orilla este viernes, en un día de calor intenso en Mar del Plata. Foto Marcelo Carroll / Enviado especial

Este jueves, con 13°C más que la máxima de enero, en Playa Grande se volvió muy difícil conseguir espacios a la sombra. “No nos queda nada, ni carpa ni sombrilla”, señalaban desde varios paradores a este diario.

En la playa pública de la misma zona, Sebastián caminaba por la arena con sombrillas para vender por entre $ 2.500 y $ 4.500 y para alquilar a $ 1.500. Aceptaba transferencias, para aquellos que no habían calculado ese gasto y no tenían suficiente efectivo. Quedarse al sol no era una posibilidad, como tampoco lo es hoy.

Los vendedores ambulantes de sombreros se la pasan reponiendo una y otra vez. Los gorros, que se consiguen por $ 600 o $ 700, vuelan.

Turistas en Mar del Plata, este viernes que puede ser récord. Foto Marcelo Carroll / Enviado especial

También está siendo una excelente semana para los que ofrecen bebidas y helados por $ 250. “No logro avanzar demasiado por la playa, me frenan todo el tiempo”, asegura Rubén, que carga una heladerita con opciones de limón, frutilla, naranja y chocolate con crema. Está transpirado y cuenta que se acaba de acercar a la orilla para mojarse la cabeza porque “el calor no se aguanta”.

Pasar de la arena seca a la mojada es misión imposible. No solo por la cantidad de gente que baja a la playa sino también porque quema mucho sin ojotas. A pesar de eso, la rutina la repiten todos cada 10 o 20 minutos.

Lorena, que tiene una botellita de agua en la mano y está al sol con gorro y lentes, lo confirma. “El mar es el único alivio. Cuando entrás se siente un poco frío por el contraste con el calor de afuera, pero a los pocos segundos te acostumbrás y te refresca. Con mi marido nos estamos metiendo a cada rato”, comparte la mujer, que es de Santa Fe.

Turistas combaten el calor en la Rambla. Foto Marcelo Carroll / Enviado especial

Les pasa lo mismo a Sebastián y Julieta, que están con sus reposeras en la orilla y ahora comen unas ensaladas de frutas que compraron en la playa. “Las terminamos y nos volvemos al agua. No solo el sol está fuerte, estamos sorprendidos con el viento caliente”, se suma Julieta, que vive en Capital.

Tomás sale del mar y lo espera su licuado de frutilla. Su mamá Susana se lo alcanza. Ella prefiere tereré. “No podemos creer este clima, no parece Mar del Plata. El domingo ya nos volvemos, estamos muy felices con los días que nos tocaron”, cierra.

Mar del Plata. Enviada especial

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