Mikel Merino: «Fuimos valientes con el comunicado, teníamos que dar un paso adelante»

Mikel Merino (Pamplona, 1996), internacional español y figura de la Real Sociedad de Champions, pide sentarse para hacer la entrevista -no es la primera del día- con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, de Prensa Ibérica. No ha sido un inicio fácil de temporada debido a las molestias físicas. Nada que ver con su comodidad cuando tiene una grabadora delante. En su casa, donde se respira fútbol por los cuatro costados (su padre fue futbolista profesional), le han formado para enfrentar las curvas de su profesión. Aunque prefiere las de la Fórmula 1, su pasión más allá del balón.

Cuando se enfrenta al posicionamiento del caso Rubiales frena para defender la «libertad de opinión» y el comunicado grupal. Si le preguntan por De la Fuente, con el que mantiene una gran relación, sube una marcha para alabar su gestión. Los futbolistas, cree Merino, tienen ahora mejores ayudas a la conducción en sus itinerarios, porque se toman «más en serio la salud mental que la física». Sin embargo, para carreras de resistencia como la desatada por la crisis federativa, uno nunca está del todo preparado. Aunque él nunca baja la vista y responde, como en el campo, con orden y jerarquía. Su discurso no es de futbolista, es de persona.

Pregunta. ¿Cómo se encuentra?

Respuesta. Yo estoy feliz e ilusionado. Siempre que nos reunimos con la selección son buenas experiencias. Al mismo tiempo, acabo de salir de una lesión. Obviamente, en esos primeros días después de un inconveniente físico tienes tu proceso de adaptación. Pero me encuentro bien y fuerte, con ganas de afrontar los siguientes partidos.

P. Nada más desembarcar en la concentración, reunión de emergencia para redactar el comunicado sobre el caso Rubiales. ¿Cómo se gestionó ese posicionamiento?

R. Están siendo unas semanas muy complicadas y difíciles para todo el mundo por lo que ha acontecido. Fue un día difícil para nosotros. No sabías muy bien qué te ibas a encontrar. Lo que sí que teníamos claro es que, nada más llegar, una vez que ya se sabía quiénes iban a ser los representantes de la selección masculina -porque hasta que no vienes aquí eres jugador de tu club- había que hablar y dar un paso adelante al respecto de lo que había pasado. Nos reunimos como equipo y tomamos la determinación de lanzar este comunicado dando nuestra opinión. Me parece que es el paso que había que dar. Ser valientes y hablar de un tema tan conflictivo que compete a todo el fútbol español.

Mikel Merino. EFE

P. Han recibido críticas por no haber apoyado explícitamente a Jenni Hermoso o no haber pedido la dimisión de Rubiales. ¿Están satisfechos con su posicionamiento?

R. Creo que en todo lo que haya alrededor del mundo, en cualquier situación, va a haber críticas y opiniones, porque así funciona nuestra sociedad. Nadie va a estar contento con lo que hagas en todo momento. Pero sopesando el comunicado de manera calmada y leyéndolo bien creo que es un comunicado correcto en el que dejamos claro todo lo que pensamos. Ahí se puede leer de manera clara nuestra opinión y expresa muy bien lo que como conjunto fuimos capaces de consensuar.

P. ¿Es una forma de afirmar que los futbolistas no viven fuera de la realidad?

R. Nosotros aquí teníamos el deber de dar este paso adelante y hacer este comunicado. Al mismo tiempo opino que, a nivel individual, hay muchas personas que tienen su opinión y el derecho de guardársela. Porque la opinión es un valor libre. Tú tienes la oportunidad de darla o no darla en función de lo que tú creas. Aquí, como conjunto, pensamos que lo importante era dar un paso adelante.

P. ¿Creyeron en algún momento en que cesarían a Luis de la Fuente y en que no daría la convocatoria para esta ventana?

R. No pensé mucho sobre ello, podía pasar cualquier cosa en estos días tan convulsos. No le dimos muchas vueltas. Yo estaba centrado con la Real Sociedad, que era lo que más me importaba. Y en el momento de la convocatoria, pues supimos que Luis de la Fuente iba a ser el seleccionador. Por mi parte, muy contento de que pueda seguir siéndolo. Para que siga cumpliendo su sueño de dirigir a un equipo tan relevante. Ahora estamos centrados en lo que más nos importa.

P. De la Fuente y usted están muy unidos. Siempre le ha dado mucha confianza. Han trabajado juntos desde las categorías inferiores de la selección.

R. Es un entrenador con el que llevo muchos años, que sé lo que pide y que sé lo que quiere. Como jugador, sabe lo que puedo aportar. Ya no solo dentro del campo, también fuera. Son registros distintos a los que tengo con la Real y con la selección (de volante defensivo a jugar en un doble pivote con Rodri, como en las inferiores). Lo crucial es adaptarse de la mejor manera, porque tenemos muy poco tiempo para cambiar ese chip, desde que vienes del equipo a la selección. Luis nos da mucha libertad en los entrenamientos. Tiene paciencia para que comprendamos lo que nos pide y explica todo de una manera muy clara.

P. Es uno de los cuatro entrenadores en la historia de la selección, junto a Villalonga, Aragonés y Del Bosque que ha ganado un título. ¿Creen que se infravaloró el triunfo en la Nations League?

R. Me reiitero en lo dicho. Ante cualquier cosa que pase en esta sociedad va a haber muchas personas con opiniones distintas. Creo que ganar un torneo como la Nations League es un hito importante. Los campeones de años anteriores lo celebraron por todo lo alto y eso demuestra el valor que le dan cada uno de ellos. No hay campeones de medio pelo, siempre de un nivel altísimo. No hacía falta más que ver los equipos que llegaron a esta ‘final four’. No había selecciones más ‘top’. El hecho de ganar un torneo así, algunos pueden pensar que es menor, pero los equipos que lo disputan no son menores. Le damos todo el valor del mundo y nos ha dado la confianza para seguir con este proceso.

P. Ahora, por delante, tienen dos partidos, contra Georgia y Chipre, sin margen de error en la fase de clasificación para la Eurocopa. La derrota contra Escocia lo condicionó todo.

Los afrontamos con la misma mentalidad que la Nations League. Sabemos que, aunque sean equipos que no tienen un nombre de selección grande, están bien trabajados. Con jugadores que el aficionado promedio no conoce, pero que tienen un nivel alto. La mejor manera de enfrentar estos encuentros es de tú a tú, yendo a por ellos.

Los jugadores de la selección española celebran el triunfo logrado en la Nations League. Reuters

P. Empezó la temporada con molestias. Sin embargo, parece que se ha hecho más resistente en los procesos de recuperación. ¿Alguna vez piensa que le hacen vudú?

R. No soy un jugador que se lesione mucho, aunque sí que es verdad que las lesiones que he tenido han sido aparatosas. Por eso se asocia a mí la imagen con la de un hombre que se lleva muchos golpes (ríe). Con el paso de los años te lo tomas de otra manera. Aprendes más de tu cuerpo. Eres capaz de parar antes de que esa lesión vaya a más y consigues estar de vuelta en dos semanas. Vas cogiéndole el ‘truquillo’ a la profesión.

P. Hablando de lesiones, ¿cómo se vivió en la Real Sociedad la de Silva, que le obligó a retirarse?

R. Fue muy duro. No se merecía tener un final así. El fútbol es caprichoso y te dice basta cuando menos te lo esperas. Mirando el lado positivo, le ha sucedido ahora, con 37 años, en vez de en la mitad de su carrera. Pero es un jugador élite y clave para nosotros, tanto dentro como fuera del campo. Por la veteranía y el nivel que tenía, era un espectáculo. Hay jugadores que van a tener que dar un paso adelante. Yo me incluyo como uno de ellos. Tendremos que coger los galones que deja David.

P. Se refiere a los 37 años de Silva, pero en anteriores ocasiones le hemos escuchado decir que a sus 27 ya se sentía «mayor». ¿Va demasiado rápido el mundo del fútbol?

R. Vamos muy rápido. Yo tengo 27 y aquí tenemos a compañeros de 16 (se refiere a Lamine Yamal). Muy rápido, pero es el fútbol de hoy en día. Los jugadores llegan mejor preparados a la élite, desde más jóvenes. Al mismo tiempo, los más veteranos tenemos herramientas para cuidarnos mejor. El cerco de edad del jugador profesional se hace cada vez más grande y eso hace que la competencia sea feroz.

P. ¿Qué importancia tiene la salud mental en su profesión?

R. La salud mental es casi más importante que la física. Hoy en día se está trabajando mucho, retirando los tabúes que había. El estar equilibrado mentalmente, el tener un ‘background’ de gente que te ayude, ya sea tu familia y tu pareja, o profesionales del tema, es importantísimo. Porque la mente siempre va a provocar tu mejor versión. Lo vemos en muchos jugadores con la falta de confianza en determinados momentos. Físicamente estás en condiciones, pero no te encuentras bien porque mentalmente no estás a tu 100%. Todos deberíamos trabajar la salud mental.

P. ¿Cómo le ha ayudado haberse criado en una ‘casa de fútbol’? y ¿cómo lleva su padre (Miguel Merino, exjugador en los 90 de equipos como Leganés, Osasuna o Celta) que le haya superado?

R. Como te escuche mi madre decir eso, la tenemos liada… (ríe). Ha sido importantísimo para ser el jugador que hoy soy. Tengo mucha suerte por la gente que tengo alrededor. De base tengo una mentalidad a la hora de afrontar tanto las noticias buenas como malas para no estar ni muy arriba ni muy abajo. Cuando en algún momento no estoy tan fino a la hora de afrontar los retos, tengo gente cerca que está más que preparada. Mi pareja es una persona que se ha sabido adaptar perfectamente el rol que es estar en una familia de futbolistas.

P. ¿Se juegan demasiados partidos?, ¿cómo llevas que duren más de 100 minutos?

R. Se juegan demasiados partidos y encima se están alargando un montón. Es lo que nos toca afrontar. Hay dos opciones: nos adaptamos a este nuevo formato, hay plantillas con más jugadores y dejamos que los jugadores se lesionen; o se reduce el número de partidos. Esta segunda opción es inviable, porque afecta al dinero. El fútbol es un negocio y es difícil que pase. Tenemos que intentar llegar de la mejor manera. Obviamente, si hay menos partidos llegaremos mejor para dar más espectáculo.

P. También puede ir a Arabia Saudí o a la MLS de EEUU… Que allí el ritmo es menor.

R. (Ríe) A ver, veo estas competiciones como parte de la realidad del fútbol. Este deporte es espectáculo y se gestiona a base de conseguir dinero. La MLS y Arabia Saudí son atracciones distintas. Han pasado de ser ligas a las que se iban jugadores veteranos para dar un poco de caché a recibir futbolistas de la Premier League, de LaLiga… Hacen que la competición sea más atractiva y que haya más nivel en los partidos.

P. Ahora que habla de la Premier, donde estuvo, al igual que en la Bundesliga. ¿Opina que LaLiga está devaluada?

R. LaLiga tiene un valor tremendo por la cultura futbolística que hay en España. Es especial y se reconoce en todo el mundo. También pienso que hay muchas cosas que se podían hacer de mejor manera, pero no voy a entrar al detalle. Es verdad que no tiene la atracción que tenía antes. Ya no llegan los jugadores de primerísima fila que venían, tanto por su interés como por lo saneada que estaba LaLiga en el aspecto económico. Con todo, en lo futbolístico es una competición que está en el primer nivel. Se ve en los enfrentamientos que hay en Europa, donde tanto los equipos de Champions, Europa League como de Conference están a un nivel altísimo.

P. Entre los participantes en Champions está su Real Sociedad, que ha quedado emparejada con Inter, RB Salzburgo y Benfica. ¿Cómo lo ve?

R. El sorteo de Champions es difícil, pero para lo que podía haber sido… Siempre es complicado. Tengo muchas ganas de escuchar el himno de la Champions en el Reale y ver lo que son los partidos fuera de casa. Pero tenemos que demostrarlo, no vale solo con decirlo. Nunca había vivido un sorteo de Champions. Me ponía nervioso cualquier equipo.

P. Considera que el fútbol ha cambiado, que los flujos económicos cada vez son más importantes, pero al final, todo pasa por el apoyo del Reale.

R. No es posible el fútbol sin aficionados. Se puede jugar sin ellos, como pasó en la época covid, pero falta toda la salsa. Los aficionados son lo más importante en el fútbol. Los que le dan la pasión, la adrenalina y hacen que se te pongan los pelos de punta dentro del estadio. Son capaces de generar experiencias únicas que no existirían sin ellos alentándote o incluso pitándote detrás. Hay que valorarlo todo.

P. Los «pelos de punta» no se le están poniendo precisamente con la Fórmula 1 en los últimos tiempos… (es un confeso aficionado de este deporte, hasta el punto de saberse todas las curvas de los circuitos).

R. (Echa una carcajada) La verdad es que este año está siendo una temporada un poco monótona. Es una pena que no podamos vivir un espectáculo en el que haya varios coches peleando por la victoria. No puede ser que el máximo aliciente sea ver si Fernando Alonso consigue un segundo puesto o si pinchan los primeros. Lo que todos queremos, más allá de que gane o no un español, es ver adelantamientos. Que se pelee de verdad por el primer puesto y no ver un coche que ha ganado diez veces consecutivas (el Red Bull de Max Verstappen) con el codo por la ventanilla.

P. Entonces, es más fácil que usted llegue a ‘Conde’ (su sobrenombre futbolístico) que la ’33’…

R. (Resopla) Opino que la ’33’ es más fácil. Aunque no está fácil este año, porque se ha bajado un poco el suflé de Aston Martin. Pero yo confío todavía: están trabajando y tienen una mentalidad correcta.

P. La última, para la ‘bandera a cuadros’. ¿Le alivia hablar de fútbol en un tiempo donde tantas polémicas han obligado a sacar los temas de conversación fuera del terreno de juego?

R. Hablar de fútbol me hace sentir bien, porque yo soy una persona a la que no le gustan los conflictos ni las discusiones. Pero entiendo que en determinados momentos hay que dar un paso adelante y plantarte. Para hablar claramente sobre lo que uno piensa y, sobre todo, para enfrentarte a las injusticias y las situaciones que no son correctas. Aunque generalmente yo soy alguien tranquilo, al que no le gusta el enfrentamiento. Cuando se generan temas como los vividos, o incluso en casa… No me gustan nada. Soy de los que les gusta hablar de lo suyo y estar tranquilo. Para mí el fútbol es alegría y felicidad. Tiene que ser un motivo de unión entre personas, entre naciones y entre todo el mundo. Así lo entiendo. Que todo lo que esté relacionado con el fútbol no sea eso me produce tristeza. Por eso cuando hablamos de fútbol, que es mi pasión, me siento tranquilo y contento.

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