La baja del dólar no deja de sorprender al mercado. Ni el más optimista esperaba tanta apreciación del peso en febrero y mucho menos junto a la fuerte demanda por parte del Banco Central. La abultada oferta se impone sobre las compras de reservas y la baja estacional en la demanda de pesos, lo que lleva a la cotización del dólar a mínimos desde octubre de 2025, rompe todos los pronósticos y fuerza a los operadores a ajustar las proyecciones.
El precio del dólar retrocedió en el arranque de la semana y se alejó otro tanto de la línea de $1.400 en el mercado oficial mayorista: este martes tuvo un leve rebote y quedó en $1.378, pero en un lapso de la jornada del lunes llegó a caer hasta tocar mínimos en $1.361. De este modo, quebró el piso proyectado por los operadores del mercado.
En lo que va del año, el tipo de cambio oficial mayorista acumula una baja de 5,8% y gran parte se produjo en febrero (-5,3%). Semanas atrás, en el mercado esperaban que el BCRA no convalidara una caída tan pronunciada: de suceder, decían, aceleraría las compras de divisas para reforzar las reservas y, al mismo tiempo, evitar una mayor apreciación del peso. Pero las fuertes compras de reservas (u$s2.507 millones en el acumulado de 2026) no frenaron la racha bajista del tipo de cambio.
Lucas Llach, economista y exvicepresidente del BCRA, resaltó «el dilema» de la autoridad monetaria: «Poner un piso claro al tipo de cambio impide comprar reservas. Nadie vende dólares a un precio que sólo puede aumentar«. En las redes sociales, el ministro Luis Caputo agregó: «Exactamente, Lucas. Sin embargo, la probabilidad de que los consultores entiendan eso es bastante baja. Así que, mientras tanto, seguiremos escuchando el llanto de los partidarios de que el dólar ‘flote, pero solo para arriba’».
Nuevo piso y techo del dólar, según la City
Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, estima ante iProfesional que el rango de entre $1.350 y $1.370 se muestra como «una zona de piso razonable». Afirma que la relación riesgo-retorno comienza a favorecer la acumulación táctica de cobertura en moneda dura por parte del sector privado frente a una eventual reversión o merma en el flujo de ingreso de divisas. Para más adelante, el techo de la cotización lo prevé en la zona de $1.450.
«Si bien el tipo de cambio sigue mostrando una dinámica bajista, el movimiento responde en gran medida a un contexto de elevada oferta de divisas, parte de ella ya anticipada vía prefinanciaciones, y a una liquidez en pesos que aún encuentra incentivo en tasas reales positivas. Para el muy corto plazo, no descartamos que el precio testee nuevamente los mínimos recientes, pero creemos que el margen adicional de baja es cada vez más acotado», afirma.
Maquieyra sostiene que el techo de la cotización a corto plazo está condicionado por la continuidad del carry trade y la estabilidad política y monetaria: mientras la tasa efectiva mensual en pesos supere cómodamente la expectativa de devaluación, el precio del dólar debería permanecer contenido.
El economista Gustavo Ber también estima que el nuevo piso es de $1.350 en el segmento oficial mayorista. En cuanto al techo, coincide en que en el corto y mediano plazo la cotización no debería superar los $1.450 en caso de que se mantenga el escenario actual, con oferta sostenida de divisas en el mercado de cambios, a lo que se suma la apreciación de las monedas emergentes, impulsadas principalmente por la debilidad del dólar a nivel global.
En diálogo con iProfesional, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincide en que el tipo de cambio oficial debería mantenerse en relativa calma, en un contexto de abultada oferta de dólares en el mercado de cambios. Para el corto y mediano plazo, proyecta fluctuaciones de la cotización en un rango aproximado de entre $1.380 a $1.480, al menos hasta el inicio de la cosecha gruesa del agro, que habitualmente se da a partir de abril.
«De todos modos, la dinámica seguirá muy vinculada al equilibrio entre oferta y demanda de dólares en el mercado de cambios. El incremento estacional de exportaciones en diciembre, enero y febrero, principalmente por la liquidación del trigo, sumado a las recientes emisiones de deuda en moneda extranjera tanto de las empresas como de las provincias, fortaleció la oferta de divisas en el mercado de cambios», destaca Lazzati.
¿Paz cambiaria para rato?
Ber estima ante iProfesional que la paz cambiaria se extenderá durante un tiempo más: en la medida en que la relación entre las tasas de interés y la inflación siga favoreciendo la demanda de instrumentos en pesos para hacer carry trade y el contexto financiero externo no se complique más, el tipo de cambio debería operar relativamente estable. Por lo tanto, «dependería más de la dinámica de eventos que del mismo calendario».
«Además, en poco más de un mes llegará la liquidación de la cosecha gruesa de los agroexportadores, por lo que debería acelerarse la oferta de dólares en ese momento. Sin imprevistos, no veo cambios en la dinámica del mercado, la cual se va retroalimentando, hasta que lleguen justamente los imprevistos. Cuando se den, me parece que podrían ser más por volatilidad externa que por factores locales«, sostiene Ber.
Más adelante, advierte Maquieyra, un eventual relajamiento monetario adicional, una reducción más agresiva de tasas o un cambio en el clima político podrían reactivar la demanda de cobertura y llevar al tipo de cambio nuevamente hacia la zona de $1.450. Para el corto plazo, sigue favoreciendo posiciones en pesos, pero «utilizando eventuales bajas adicionales del tipo de cambio para recomponer gradualmente exposición al dólar y reducir la vulnerabilidad ante un cambio de régimen».
En tanto, el analista Gastón Lentini advierte que la cotización del dólar a estos niveles «ya empieza a preocupar»: teme que los exportadores corten la oferta de divisas en el mercado porque cada vez quedan con menos pesos. Afirma que si bien al estar «barato» el precio debería haber más compras de dólares por parte del sector privado, esto no ocurre, y «probablemente van a aparecer presiones de sectores exportadores para reclamar intervención oficial, lo cual no creemos que haga este Gobierno».
