Mediante un decreto, se dispuso un desembolso de hasta $400.000 millones para 12 jurisdicciones. La medida busca ordenar la relación fiscal y retomar el diálogo político en el Congreso.
El Gobierno nacional autorizó un adelanto de fondos de coparticipación por hasta $400.000 millones para doce provincias. La medida, que se comunicará oficialmente el próximo lunes, tiene como objetivo ordenar la relación fiscal y financiera con los gobernadores, en un contexto donde la recaudación automática registró una baja interanual.
Esta iniciativa se enmarca en una reactivación de las gestiones políticas del Ejecutivo, que busca consolidar apoyos para su agenda legislativa. Entre los proyectos clave se encuentran la reforma de la Ley de Glaciares y la denominada Ley de Hojarasca, que esperan ser tratados en la Cámara de Diputados en las próximas semanas.
El adelanto está dirigido tanto a provincias alineadas con el oficialismo como a otras con posturas más críticas hacia el gobierno central. Internamente, las gestiones para estos acuerdos son atribuidas al ministro del Interior, Diego Santilli, y al ministro de Economía, Luis Caputo.
Desde la Casa Rosada señalaron que la medida «fija un límite» a las solicitudes mensuales de adelantos por parte de las provincias, aunque reconocieron la compleja situación financiera que atraviesan la mayoría de las jurisdicciones.
La decisión llega después de que, en marzo, la distribución automática de impuestos cayera un 11,3% interanual, lo que agravó la situación de las cuentas públicas provinciales.
