Un proyecto de ley busca modificar la normativa provincial para reducir los plazos de retiro de autos en calles y rutas, incorporar a las aseguradoras en el proceso y otorgar incentivos fiscales.
En la Legislatura de Río Negro se presentó un proyecto de ley que propone modificar el procedimiento para el retiro de vehículos abandonados, con el objetivo de agilizar las intervenciones del Estado y reducir riesgos en la vía pública.
La iniciativa, impulsada por el legislador y presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, plantea cambios en la ley S Nº 5388, actualmente vigente en la provincia. El proyecto busca optimizar los tiempos de actuación ante la presencia de vehículos abandonados, siniestrados o secuestrados.
La normativa actual establece un esquema basado en la adhesión a la ley nacional Nº 26.348, que fija plazos de hasta 60 días hábiles para que el titular retire el vehículo una vez notificado. En el caso de vehículos secuestrados o depositados en predios estatales o municipales, esos tiempos pueden extenderse según la situación y la intervención de la autoridad de aplicación.
En ese contexto, el proyecto introduce cambios centrales: propone reducir los plazos para considerar un vehículo como abandonado y habilitar la intervención inmediata cuando se verifique un riesgo para la seguridad vial o la salud pública.
Otro de los puntos centrales es la incorporación de las compañías aseguradoras en el proceso. En los casos donde exista cobertura vigente, se busca que estas entidades se hagan cargo de los costos de remoción, traslado y disposición final del vehículo.
La iniciativa también prevé la implementación de incentivos fiscales para quienes retiren voluntariamente sus vehículos abandonados, con el objetivo de fomentar la responsabilidad de los propietarios. A su vez, propone fortalecer la articulación entre Provincia, municipios y Nación para mejorar la identificación, gestión y seguimiento de estos vehículos.
El director de coordinación de la Agencia de Seguridad Vial de Viedma, Osvaldo Enrique Pereyra, explicó cómo funciona el procedimiento en la ciudad y destacó que el sistema se activa tanto por control como por denuncias vecinales. «Si frente a tu casa hay un auto abandonado, la ordenanza estipula cinco días de permanencia en el mismo lugar con signos de abandono», indicó.
Luego de ese plazo, el vehículo es verificado y el titular es notificado para que lo retire. Si no lo hace, se procede a su traslado. «Se lo lleva a un predio judicial y se informa al departamento de sustracción de automotores. Si hay una causa, interviene la justicia», agregó. En ese proceso, también puede darse la intervención judicial y el posterior procedimiento de desguace o compactación. «Cuando el juez interviene, se vuelve a notificar al dueño», señaló Pereyra.
Desde el fundamento del proyecto se advierte que los autos abandonados generan riesgos para la seguridad vial, reducen la visibilidad en rutas y espacios urbanos y pueden provocar accidentes, además de impactar negativamente en el ambiente.
La iniciativa busca actualizar el régimen vigente sin crear uno nuevo, sino perfeccionando el actual sistema para hacerlo más eficiente y acorde a las necesidades actuales. «Estamos proponiendo soluciones concretas, posibles y necesarias», sostuvo Berros, al remarcar que el objetivo es mejorar la calidad de vida de los rionegrinos y rionegrinas, reforzando la seguridad y el cuidado del ambiente.
