Un juez dictó el procesamiento y aplicó severas medidas cautelares contra dos profesionales de la salud, acusados de sustraer fármacos de alto riesgo como el propofol.
La Justicia procesó a dos profesionales del Hospital Italiano por el delito de administración fraudulenta, vinculado al desvío de fármacos anestésicos de alto riesgo para fines recreativos. El juez Javier Sánchez Sarmiento imputó formalmente al anestesista Hernán Boveri y a la exresidente Delfina Lanusse.
La decisión judicial incluye medidas cautelares: a ambos imputados se les prohibió la salida del país y se les aplicaron embargos millonarios sobre sus bienes. La fiscalía sostiene que los acusados aprovecharon su posición en el área de anestesiología para vulnerar los controles de stock del hospital y sustraer medicamentos como el propofol, un potente agente hipnótico.
La investigación comenzó tras auditorías internas que detectaron inconsistencias alarmantes en el inventario de anestésicos. Los registros de quirófano no coincidían con la salida real de medicamentos de la farmacia central. Posteriormente, surgieron testimonios y pruebas digitales sobre supuestas reuniones sociales donde se utilizaban estos fármacos.
Ante los hallazgos, el hospital desvinculó a Delfina Lanusse y suspendió preventivamente a Hernán Boveri. La institución se presentó luego como querellante en la causa. El propofol es un fármaco de uso estrictamente médico y su desvío para fines recreativos, una práctica de alto riesgo, constituye una falta ética grave.
Este procesamiento marca un precedente en la persecución de delitos de este tipo dentro del sistema de salud.
