En el Valle Medio de Río Negro, la cabaña apícola La Reina del Valle produce alrededor de 1.500 reinas por temporada, enfocándose en la mejora genética para ofrecer a los productores colmenas más mansas, productivas y sanas.
En la zona productiva del Valle Medio rionegrino, el emprendimiento apícola La Reina del Valle, a cargo de Daniel Bustos, se especializa en la producción de abejas reinas con el objetivo de mejorar la genética apícola desde el origen. La actividad combina conocimiento técnico, observación y una planificación a largo plazo.
Bustos inició su camino en la apicultura hace aproximadamente una década, trabajando primero para otros productores antes de dedicarse a sus propias colmenas hace siete años. Tras una etapa inicial dedicada a la producción y venta de miel, dio un salto hacia el segmento más técnico de la producción de material vivo, fundando La Reina del Valle.
El proceso de producción de reinas comienza con una cuidadosa selección. «Primero buscamos las abejas más mansas y después cuáles son las reinas que producen zánganos de calidad», explicó Bustos. Los zánganos, machos de la colmena, son clave para fecundar a las futuras reinas. Se seleccionan larvas de un día de vida, que son colocadas en cúpulas especiales dentro de la colmena para que sean criadas como reinas, alimentadas con jalea real.
En aproximadamente doce días, la larva se transforma en reina. Entre el quinto y décimo día de vida, la reina realiza vuelos de fecundación, copulando con entre 5 y 15 zánganos. Una vez fecundada, regresa a la colmena para no salir más, dedicándose a poner huevos. «Una buena reina puede poner hasta 2.000 huevos diarios», señaló el productor, lo que permite mantener colonias fuertes y productivas, especialmente durante la floración.
La cabaña alcanzó una producción de unas 1.500 reinas en la última temporada. El próximo objetivo es duplicar esa cifra y llegar a las 3.000 unidades. La demanda acompaña este crecimiento, con pedidos y reservas que se realizan incluso antes del inicio de la temporada, la cual concentra sus ventas entre octubre y noviembre.
En la apicultura regional, una colmena bien manejada puede producir entre 30 y 40 kilos de miel por temporada, donde la calidad de la reina impacta directamente en el rendimiento.
