Tras el fracaso de las negociaciones de paz, Estados Unidos anunció el bloqueo naval del estratégico paso, lo que generó un aumento inmediato en las cotizaciones del crudo a nivel mundial.
La tensión en Medio Oriente ha escalado tras el anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz. La medida, comunicada por el presidente Donald Trump, responde al objetivo de impedir que Irán continúe cobrando tasas de tránsito por el paso marítimo, luego de que fracasaran las extensas conversaciones de paz entre Washington y Teherán.
El impacto en los mercados energéticos fue inmediato. Horas antes de la apertura oficial del lunes, los contratos del petróleo de Texas (WTI) superaron los 104 dólares por barril, con un aumento del 8,3% respecto al cierre del viernes. En paralelo, los futuros del petróleo Brent, de referencia para Europa, treparon un 7,6%, negociándose a 102,43 dólares. Así, el mercado revirtió rápidamente la caída del 13% registrada la semana anterior ante la expectativa de un acuerdo.
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) especificó, mediante un comunicado oficial, que el bloqueo comenzaría a implementarse este lunes a las 14:00 GMT. La medida se aplicará, según indicaron, de forma estricta e imparcial contra los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes. Las fuerzas estadounidenses aclararon que no impedirán la navegación de barcos comerciales con destino a terminales no iraníes. No obstante, Trump advirtió en sus redes sociales que tomarán medidas contra cualquier buque en aguas internacionales que decida pagar peaje a Irán.
Además, el mandatario estadounidense adelantó que sus fuerzas navales comenzarán a destruir activamente las minas que, según afirmó, los iraníes han colocado en el paso marítimo. El estrecho de Ormuz es un punto de congestión estratégico por donde circula aproximadamente el 20% del suministro energético mundial.
Desde Irán, la respuesta no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier buque militar que se acerque al estrecho será considerado una violación del alto el fuego y aseguró que actuarán con contundencia. Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqher Ghalibaf, desestimó las declaraciones de Washington y afirmó que las nuevas amenazas no tendrían efecto sobre las decisiones de su país.
Las fallidas discusiones del fin de semana en Islamabad representaron el primer encuentro directo de alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Según trascendió, los principales obstáculos para un acuerdo fueron la negativa iraní a ceder el dominio sobre el estrecho, la disputa por fondos congelados y los avances en el programa nuclear de Teherán.
