El Jefe de Gabinete afronta una semana clave con comparecencias judiciales de sus prestamistas y negociaciones para la aprobación de reformas económicas.
Esta semana se desarrollan en paralelo dos frentes de relevancia para el Gobierno nacional. Por un lado, en los tribunales de Comodoro Py, el fiscal Gerardo Pollicita recibirá las declaraciones de las primeras integrantes del denominado «círculo de acreedoras» del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Por otro, el propio Adorni encabezará las negociaciones políticas para intentar aprobar las reformas económicas que el presidente Javier Milei presentará ante inversores en el AmCham Summit.
En el ámbito judicial, la comisario retirada Graciela Molina y su hija, Victoria Cancio, deben declarar bajo juramento. Por orden del juez Ariel Lijo, también deberán entregar sus teléfonos celulares para ser peritados. La investigación busca determinar la trazabilidad de los 100.000 dólares que ambas le prestaron a Adorni para la adquisición de una propiedad.
Mientras tanto, desde la Casa Rosada se busca proyectar normalidad en las funciones de gobierno. Adorni retomará un rol protagónico en el Congreso, con el objetivo puesto en el 22 de abril, fecha en la que el oficialismo buscará sancionar en la Cámara de Diputados dos proyectos considerados vitales por el Ejecutivo.
En el Gobierno se señala que el hecho de que Adorni sea el encargado de estas negociaciones es una señal de respaldo interno. «Mientras no haya imputación, el trabajo sigue», es la postura que se repite en Balcarce 50. Este respaldo se reforzará con una reunión de la mesa política convocada para el próximo viernes, donde se espera la presencia de Karina Milei, Santiago Caputo y la ministra Patricia Bullrich. El encuentro busca unificar el discurso oficial ante los próximos datos de inflación del INDEC y consolidar la figura del Jefe de Gabinete.
La apuesta del Gobierno es que la gestión y la agenda de reformas logren opacar el ruido judicial. No obstante, el desarrollo de la causa por los préstamos podría influir en el escenario político, dependiendo de lo que los peritos encuentren en los dispositivos electrónicos secuestrados.
