El organismo internacional revisó a la baja su expectativa de crecimiento del PIB al 3,5% y casi duplicó su proyección de inflación anual, que ahora se ubica en 30,4%.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó nuevas estimaciones para la economía argentina, modificando significativamente el panorama esperado para el año 2024. Según su informe de Perspectivas Económicas Globales, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se proyecta en un 3,5%, medio punto porcentual menos que lo previsto en octubre. Paralelamente, la inflación anual esperada se elevó al 30,4%, casi el doble de la proyección anterior del 16,4%.
La actualización se da en un contexto global que el FMI describe como afectado por un «choque de oferta negativo» y un fuerte encarecimiento de los costos internacionales, influenciado por el conflicto en Medio Oriente. El organismo atribuye el recorte en el crecimiento al impacto de una menor demanda global y a las dificultades provocadas por la guerra y el cierre de rutas comerciales, factores que afectarían la velocidad de la recuperación económica.
En cuanto a la inflación, el salto en la proyección reflejaría que las condiciones externas han amplificado la persistencia del alza de precios en el país. El FMI señala que los aumentos globales en los costos de energía y transporte tienen efectos multiplicadores, los cuales se potenciarían en el caso argentino.
El informe también presenta comparaciones regionales. A pesar del recorte, Argentina mantendría un crecimiento esperado por encima del promedio de América Latina y el Caribe, que el FMI estima en un 2,3%. Países como Brasil y México registrarían subas del 1,9% y 1,6%, respectivamente, mientras que Chile mejora su estimación a 2,4%. En Sudamérica, Perú se proyecta en 2,8%, Ecuador en 2,5%, Paraguay en 4,2% y Venezuela muestra una revisión positiva significativa, pasando de -3,0% a un 4,0% esperado. Uruguay, en cambio, experimenta una leve baja en su proyección.
