El Complejo Eólico Novo Horizonte, operado por Pan American Energy en Brasil, recibió la certificación Diamond del Global Carbon Council, el nivel más alto del organismo, lo que le permite emitir créditos en el mercado voluntario internacional.
Pan American Energy (PAE) obtuvo un reconocimiento internacional para su operación en Brasil luego de que el Complejo Eólico Novo Horizonte recibiera la certificación Diamond otorgada por el Global Carbon Council. Esta distinción representa el nivel más alto que entrega el organismo para iniciativas vinculadas con la reducción de emisiones.
La aprobación habilita al emprendimiento a emitir créditos de carbono dentro del mercado voluntario internacional, un mecanismo que permite a empresas de distintos sectores compensar parte de su huella ambiental mediante la compra de certificados de reducción de emisiones. Con esta validación, Novo Horizonte pasó a ocupar un lugar destacado dentro del mapa energético brasileño.
Según la clasificación del organismo internacional, el proyecto quedó posicionado como el segundo más importante del país en proyección de créditos de carbono. Dentro del estado de Bahía, el parque se convirtió además en el primero en alcanzar ese nivel de reconocimiento, reforzando el perfil de la región como una de las zonas con mayor crecimiento en generación renovable.
Desde la compañía remarcaron que «la certificación no solo reconoce la infraestructura instalada, sino también la consistencia técnica del proyecto y el impacto positivo previsto para las comunidades cercanas».
El complejo cuenta con una capacidad instalada de 423 megavatios, una potencia suficiente para abastecer el consumo eléctrico de aproximadamente un millón de hogares, consolidándose como uno de los desarrollos eólicos más grandes de la región. La instalación está integrada por diez parques y un total de 94 aerogeneradores distribuidos en distintos municipios de la Chapada Diamantina, una zona con condiciones naturales favorables para la producción de energía limpia.
De acuerdo con las estimaciones del proyecto, la operación permitirá evitar la emisión de hasta 600 mil toneladas de dióxido de carbono equivalente por año, un volumen que luego podrá transformarse en créditos comercializables. La empresa destacó además que el complejo cumple con criterios internacionales vinculados con sostenibilidad social y ambiental, lo que amplía sus posibilidades de participación en programas globales de compensación climática.
Con este paso, Pan American Energy fortalece su estrategia de expansión en renovables y suma una herramienta financiera que podría potenciar nuevas inversiones en energía limpia dentro del mercado brasileño.
