El presidente argentino concluyó su visita a Israel en un contexto de tensión regional, participando en actos simbólicos y religiosos en Jerusalén.
El presidente Javier Milei culminó su tercera visita oficial a Israel en un escenario marcado por la fragilidad geopolítica y la posibilidad de una reactivación del conflicto en la región. Durante su estadía, el mandatario cumplió con una agenda de contenido religioso y simbólico, mientras se monitoreaban las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y movimientos de tropas en Líbano.
La ceremonia oficial de cierre de la gira tuvo lugar en el Monte Herzl, con motivo del 78° Día de la Independencia de Israel, donde Milei participó del encendido de antorchas. El evento se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad nacional debido al riesgo de ataques con misiles, lo que llevó al gobierno israelí a preparar una versión grabada como contingencia.
Desde la Casa Rosada se había calificado la asistencia presencial del presidente como una «actividad a confirmar», supeditada a la evolución de la tensión en las fronteras. En su última jornada en Jerusalén, Milei desplegó una serie de actividades personales y religiosas.
El regreso a la Argentina está previsto para el próximo miércoles al mediodía. El presidente viaja acompañado por su comitiva, integrada por Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
