La provincia completó la primera etapa de su convocatoria para cubrir 73 vacantes en hospitales locales, con postulantes de todo el país. Una segunda instancia virtual se desarrollará a fines de abril.
Río Negro concluyó ayer su primer examen de residencias en las sedes de Cipolletti y la Ciudad de Buenos Aires. Tras la baja del programa nacional, el Ministerio de Salud provincial diseñó una evaluación propia para cubrir 73 vacantes. En esta primera etapa rindieron 135 postulantes para especialidades de medicina y enfermería (95 en Cipolletti y 40 en CABA), con el objetivo de ocupar sus cargos el 1 de julio en hospitales de la provincia.
El 28 de abril se desarrollará una instancia virtual en la cual rendirán 37 postulantes anotados en kinesiología, salud mental comunitaria y salud pública veterinaria. «Este es un examen 100% provincial con diseño de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y las escuelas de Salud y Enfermería», destacó el licenciado Cristian Inzunza, coordinador de la sede Cipolletti.
Por su parte, la decana de la Facultad de Medicina, Silvia Ávila, resaltó la importancia de la unión entre el sistema de salud y la universidad: “Son nuestros médicos, son los que nos van a atender cuando vayamos a una salita o cuando vayamos a un consultorio, y son también quienes van a ser docentes de la Facultad”. Ávila explicó que la universidad «no es solo una fábrica de profesionales» y que mantienen «una interacción permanente con las instituciones de salud porque propendemos a mejorar la calidad de la formación de residentes».
El operativo, organizado por el área de Desarrollo Humano del Ministerio de Salud, habilitó en total 172 postulantes: 116 en medicina, 19 en enfermería, 25 en salud mental comunitaria y 12 en kinesiología, para disputar las 73 vacantes disponibles. Sobre la definición de los cupos, Ávila explicó que “depende de las necesidades, pero también de las posibilidades reales de formación que tenga cada lugar”.
Anestesiología se posicionó como la especialidad con mayor demanda en las planillas de inscripción, seguida de cerca por cirugía y pediatría. La convocatoria atrajo a postulantes de diversas provincias y con distintas motivaciones. Valentina, de Venezuela, eligió Anestesiología por su dinámica práctica. Marcos, otro aspirante, señaló que esta especialidad le permite trabajar con «pacientes agudos». Estefanía confirmó su vocación durante las prácticas rotatorias.
La decana Ávila advirtió sobre la urgencia de captar estos perfiles ante el déficit de profesionales en áreas troncales. «La cantidad de especialistas que se forman no alcanza a cubrir a quienes dejan de trabajar por jubilación; es un fenómeno nacional», indicó. Por ello, el sistema busca atraer a profesionales tanto de la provincia como del resto del país.
La amplitud de la convocatoria también atrajo a interesados en Salud Mental Comunitaria y otras especialidades como Ginecología. Ana Laura, de Córdoba, explicó que eligió a Río Negro por sus políticas públicas en un área que no existe en su provincia. Ailén, de Bariloche, valoró que Tocoginecología le permita trabajar en su localidad.
Río Negro abrió este año 18 residencias entre especialidades médicas y no médicas. Entre las opciones se registraron anestesiología, cirugía general, clínica médica, medicina general, ortopedia y traumatología, pediatría, tocoginecología, neonatología, terapia radiante y diagnóstico por imágenes. A la vez, hubo postulaciones para salud mental comunitaria, kinesiología y salud pública veterinaria.
El sector de enfermería también experimentó cambios significativos en este llamado, con un examen que se adaptó a las necesidades locales. «El 100% de los coordinadores e instructores participamos en el diseño. Enfermería tuvo su propio examen hecho por y para enfermeros», detalló Cristian Inzunza, resaltando que esto permitió un enfoque más cercano a la práctica diaria en los hospitales de la provincia.
