La venta de la antigua propiedad de Bruce Willis en Beverly Hills puso nuevamente en foco a una pareja argentina que realizó una operación inmobiliaria de alto valor en Estados Unidos.
La venta millonaria de la antigua casa de Bruce Willis volvió a poner en el centro de la escena a una pareja argentina que logró un negocio inmobiliario extraordinario en Estados Unidos. Se trata de Andrea y Carlos Alberini, quienes compraron la propiedad en 2014 y hoy son protagonistas de una de las operaciones más importantes del mercado de lujo en Los Ángeles.
Según publicó La Nación, el matrimonio adquirió la mansión por US$16,5 millones y más de una década después la vendió por más del doble, en una transacción que superó los US$41 millones.
Carlos Alberini es un empresario argentino con una extensa trayectoria internacional. Actualmente se desempeña como CEO de la marca de moda Guess, uno de los nombres más reconocidos del sector. Antes de ese rol, también fue una figura clave en compañías vinculadas al diseño y el hogar, como Restoration Hardware (RH), donde llegó a ocupar el cargo de codirector ejecutivo. Su carrera lo posicionó como uno de los ejecutivos argentinos más influyentes en Estados Unidos, con experiencia en retail, branding y desarrollo de negocios.
Por su parte, Andrea Alberini mantiene un perfil más reservado, aunque también tiene participación en ámbitos institucionales y educativos. Según información de medios internacionales, fue docente y forma parte de espacios vinculados a la educación y organizaciones sin fines de lucro, además de integrar consejos directivos en instituciones en Estados Unidos. Ambos formaron una familia en el exterior y construyeron su vida entre Argentina y California.
Cuando compraron la mansión en Beverly Hills, los Alberini no solo adquirieron una propiedad de lujo: también impulsaron una remodelación integral que llevó más de dos años. De acuerdo a lo reconstruido por La Nación y otros medios, el proyecto incluyó un fuerte trabajo de paisajismo con una idea clara: recrear un entorno inspirado en Argentina. Incorporaron olivos centenarios, árboles frutales y jardines diseñados para generar privacidad y un clima más natural, algo poco habitual en Hollywood. El resultado fue una casa que combinó el estilo clásico californiano con una impronta personal ligada a sus raíces.
Más de diez años después de la compra, la pareja decidió vender la propiedad en una operación off market que se convirtió en una de las más altas de 2026 en Los Ángeles. El valor final no solo duplicó el precio original, sino que también reflejó el impacto de las reformas realizadas y la revalorización de una de las zonas más exclusivas de Estados Unidos.
Con este movimiento, Andrea y Carlos Alberini quedaron en el radar global no solo por su vínculo con Hollywood, sino también por protagonizar una de las transacciones inmobiliarias más rentables del año.
