La exposición mediática del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por una causa judicial que investiga el origen de sus fondos personales, sumada a la caída de la imagen presidencial y la crisis económica, marcan la agenda política de las últimas semanas.
Desde hace sesenta días, el vocero y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ocupa un lugar central en las portadas de los medios, mientras el escándalo judicial opaca la gestión gubernamental y desvía la atención sobre la situación económica. La caída de la imagen presidencial comenzó meses atrás, pero se profundizó con la exposición de los detalles de una causa que pone en jaque el relato oficial.
Adorni pasó de ser una figura destacada a acumular un 70% de valoración negativa, tendencia que también afecta a la secretaria general Karina Milei. A pesar de los gestos de apoyo del presidente Javier Milei y el anuncio de un «Super RIGI» para atraer inversiones, la confianza no se recupera. La caída del consumo impacta en las cuentas municipales, provinciales y nacionales.
Ejemplos de la crisis se observan en localidades como Hernández, Entre Ríos, donde el intendente evalúa vender terrenos municipales para pagar aguinaldos, y en el Conurbano, donde 4.000 personas se postularon para 60 puestos en un frigorífico. Entre los postulantes había mayores de 70 años, jóvenes sin experiencia y despedidos recientes. Noticias positivas, como la inversión de US$ 110 millones de Mercedes Benz en Zárate, quedaron opacadas por el caso judicial que investiga el origen de los fondos con los que Adorni financió inmuebles, gastos personales y viajes, como una estadía en el Llao Llao.
La retórica del Gobierno no logra generar confianza. Patricia Bullrich pidió a Adorni que esclarezca su situación, mientras que el exjefe de Gabinete Guillermo Francos y la periodista Cristina Pérez también exigieron explicaciones. El caso afecta a figuras con proyección electoral como Diego Santilli y Bullrich, quien busca despegarse de la crisis. Aunque apoyan a Milei, varios gobernadores toman distancia y revalorizan sus gestiones, como Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Martín Llaryora y Osvaldo Jaldo. En Misiones, el espacio de Carlos Rovira anunció que apoyará la eliminación de las PASO, considerándolas un acto inútil.
La estrategia de silencio oficial incrementa las sospechas y desgasta una gestión ya en descenso. El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó las señales negativas al «riesgo kuka», aunque las encuestas señalan el peso del «riesgo Adorni». En su defensa, el jefe de Gabinete apeló al eslogan de campaña en la Ciudad de Buenos Aires, donde el año pasado ganó como sinónimo de Milei. Pese a la presión, el presidente continúa respaldándolo.
