Teherán exige el fin de las hostilidades en Medio Oriente, el levantamiento del bloqueo naval y la liberación de activos congelados. La contraoferta fue rechazada por Donald Trump, quien la consideró inaceptable.
Irán anunció este lunes haber presentado una contraoferta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que exige el fin de la guerra en Medio Oriente, el cese del bloqueo naval estadounidense y la liberación de sus activos congelados en bancos extranjeros. La propuesta fue rechazada de plano por Trump, quien la calificó como “totalmente inaceptable”.
El estancamiento en las negociaciones genera temores sobre una posible reanudación de hostilidades en el Golfo, frustra las expectativas de un acuerdo rápido para reabrir el estrecho de Ormuz al comercio internacional y ha impulsado al alza los precios del petróleo.
Trump reaccionó con enfado a la respuesta iraní al último borrador de paz presentado por su administración. “Acabo de leer la respuesta de los supuestos ‘representantes’ de Irán. ¡No me gusta nada!”, expresó el mandatario.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, su país ha solicitado el fin del bloqueo naval estadounidense y de la guerra “en toda la región”, lo que implicaría un cese de los ataques israelíes contra el grupo proiraní Hezbolá en Líbano. En una rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baghaei, informó que las exigencias incluyen también la “liberación de los activos pertenecientes al pueblo iraní, que durante años han estado injustamente bloqueados”.
Esto supondría volver a la situación anterior al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero, y equivaldría a una victoria diplomática de Teherán en su lucha contra el aislamiento económico.
“No hemos exigido ninguna concesión. Lo único que hemos exigido son los derechos legítimos de Irán”, declaró Baghaei. “Todo lo que propusimos en nuestro texto consistía en demandas razonables, peticiones responsables y propuestas generosas, no solo para los intereses nacionales de Irán, sino para el bien, la estabilidad y la seguridad de toda la región y del mundo”, agregó.
El fin de las sanciones internacionales reduciría la influencia de Washington sobre Teherán para limitar su programa de enriquecimiento nuclear. Estados Unidos, Israel y sus aliados acusan desde hace tiempo a Irán de buscar fabricar una bomba atómica, algo que Teherán niega categóricamente.
