El Head Portfolio Manager del banco internacional visitó Neuquén y ofreció su visión sobre la economía argentina. Destacó el orden fiscal, pero advirtió que la inflación tardará años en converger a niveles internacionales.
El economista José Aristi, Head Portfolio Manager de ICBC Investments, participó en la jornada “Mercado y alternativas de inversión” organizada por ICBC en Neuquén. En diálogo con Río Negro, analizó la coyuntura económica y las perspectivas para el tipo de cambio, la inflación y el crédito.
—El tipo de cambio se ha mantenido estable en 2026, pero ¿existe expectativa de corrección?
—En Argentina siempre hay cierta expectativa de devaluación, que no se viene cumpliendo en los últimos años. No hay una emisión excesiva de pesos, por lo que no debería esperarse un gran movimiento del tipo de cambio. El dólar acompañaría la dinámica de la inflación.
—Los encajes están al 46%. Si esos pesos se volcaran al mercado, ¿irían al dólar?
—No necesariamente. Hay demanda de instrumentos en pesos y también oferta de dólares por la cosecha récord y el crecimiento de las exportaciones de energía. El principal factor de depreciación del peso es la emisión monetaria, y hoy está controlada gracias al equilibrio fiscal.
—¿Es correcto decir que “el que apuesta al dólar pierde”?
—Es una frase característica de Argentina. Quien apostó al dólar los últimos 3 o 4 años perdió en poder adquisitivo. El dólar es un instrumento más de inversión; en este momento no vemos necesidad de dolarizar carteras. Decir eso sería como afirmar que “el que apuesta a la bolsa gana siempre”, y no es cierto.
—La tasa de interés real es negativa, pero el crédito sigue caro. ¿Por qué?
—Hay un spread alto entre tasas pasivas y activas, en parte por el aumento de la mora. Con la baja de tasas, la mora podría tocar techo en el primer trimestre de 2026, lo que reduciría el spread y reactivaría el crédito.
—¿Qué falta para que la inflación converja a valores internacionales?
—Falta tiempo. Los procesos de ajuste son rápidos para bajar la inflación de niveles muy elevados, pero converger a niveles bajos requiere años. Hay un componente inercial en los servicios y la clave es mantener la ecuación monetaria acomodada.
—¿La ecuación monetaria es el único driver de los precios?
—La inflación es multicausal, pero el 95% depende de la ecuación monetaria. Si lo fiscal se mantiene ordenado, impactos puntuales como el precio del petróleo no tienen significación a largo plazo.
—¿El mercado aún no se convence del rumbo a largo plazo?
—Hay incertidumbre a partir de 2027 por la oferta electoral. Lo que ha faltado históricamente es consistencia fiscal. Por eso un bono que vence después de 2028 se pricea distinto a uno que vence antes de 2027.
—¿Los Credit Default Swaps para 2027 indican riesgo de default?
—Las tasas en torno al 10% no son de default. Es un seguro de cartera, no una certeza de contingencia.
—¿Por qué los dólares no salen del colchón pese a la Ley de Inocencia Fiscal?
—Es cultural. Los argentinos tienen el reflejo del dólar como refugio tras décadas de inestabilidad. Para desmontarlo se necesita mucho tiempo de estabilidad. Quien se mantuvo dolarizado perdió el 50% del poder adquisitivo desde fines de 2023.
—¿Es un riesgo sostener una economía a diferentes velocidades?
—El agregado crece, pero sectores como minería, agro y energía avanzan mientras que consumo masivo, industria y construcción caen. Eso no es sostenible a largo plazo porque la mayoría de la población no está en esos sectores.
