La exprimera dama instaló en la localidad neuquina un espacio vidriado que combina estética nórdica con funcionalidad agronómica, adaptado al clima frío de la Patagonia.
En la localidad neuquina de Villa La Angostura, Juliana Awada construyó un invernadero integrado a su vivienda. La estructura, de estilo minimalista con influencia nórdica, combina diseño arquitectónico y producción hortícola en un mismo espacio.
El invernadero cuenta con amplios ventanales metálicos negros, techo a dos aguas y paños vidriados que buscan maximizar el ingreso de luz solar. En su interior conviven almácigos, aromáticas y verduras de estación con sillones, mesas de madera, canastos de fibras naturales y una salamandra blanca que aporta calefacción.
Según publicaciones de la empresaria, el espacio funciona como transición entre la vivienda y la huerta elevada, donde se cultivan lechugas, rúcula, espinaca, acelga, kale, brócoli, romero, salvia, orégano y menta. La estructura utiliza vidrio y policarbonato para generar un microclima protegido, y su techo inclinado facilita el escurrimiento de lluvia y nieve.
El concepto se asemeja al de un «jardín de invierno» o «winter garden», habitual en países nórdicos y zonas de clima frío. En la Patagonia andina, donde las heladas son frecuentes durante gran parte del año, este tipo de diseño permite extender las temporadas de producción y proteger especies sensibles.
