El Gobierno boliviano desplegó policías y maquinaria pesada para despejar rutas tomadas por manifestantes. La Paz enfrenta problemas de abastecimiento y aumentos de precios mientras la crisis económica se profundiza.
La Policía de Bolivia avanzó este sábado con un operativo para liberar rutas bloqueadas por manifestantes en distintos puntos del país. Los enfrentamientos se registraron en El Alto y en la carretera hacia Oruro, donde efectivos utilizaron gases lacrimógenos para despejar los cortes y permitir el ingreso de alimentos, combustibles y medicamentos hacia La Paz.
Según informó la agencia AFP, grupos de manifestantes respondieron con hondas y petardos cuando intentaron retomar algunos bloqueos. Las protestas comenzaron hace tres semanas y se expandieron a seis de los nueve departamentos bolivianos.
En El Alto, los manifestantes mantienen al menos dos autopistas tomadas. Otra vía importante quedó parcialmente habilitada después del operativo policial y los vehículos circulan entre escombros, montículos de tierra y piedras que permanecen sobre la calzada.
Los reclamos apuntan contra el presidente Rodrigo Paz, que lleva seis meses en el poder. Campesinos, transportistas, obreros, mineros y docentes exigen aumentos salariales, combustibles de mejor calidad y medidas para estabilizar la economía boliviana.
“Tenemos fe de que a partir de este corredor humanitario ya se levanten los bloqueos”, afirmó Mauricio Zamora, ministro de Obras Públicas, al canal Unitel. El funcionario sostuvo además que “el diálogo es el mejor camino”.
La Administradora Boliviana de Carreteras informó que hay al menos 57 puntos de bloqueo activos en diferentes regiones del país. Maquinaria pesada custodiada por policías trabaja para retirar piedras, tierra y otros objetos colocados sobre las rutas.
En La Paz ya se registran aumentos en los precios de los alimentos y largas filas en las estaciones de servicio. También se reportan faltantes de medicamentos en hospitales de la capital boliviana.
El Gobierno organizó vuelos desde Santa Cruz y Cochabamba para trasladar carnes y vegetales hacia la ciudad altiplánica. La medida busca sostener el abastecimiento mientras continúan los cortes en las principales carreteras.
Bolivia atraviesa la crisis económica más profunda de las últimas cuatro décadas por la escasez de dólares. La inflación interanual alcanzó el 14% en abril y la situación impacta sobre el consumo, el transporte y el acceso a productos básicos.
