En la cima del Cerro San Javier, en Tucumán, persisten las estructuras de hormigón de lo que fue uno de los proyectos universitarios más ambiciosos de Latinoamérica, iniciado en 1946 y abandonado en 1952.
En la cima del Cerro San Javier, en la provincia de Tucumán, se encuentran las estructuras de hormigón de un proyecto universitario que no llegó a completarse. La iniciativa comenzó en 1946, impulsada por el rector de la Universidad Nacional de Tucumán, Horacio Descole, y el arquitecto Jorge Vivanco.
El proyecto contemplaba la construcción de una ciudad universitaria a 1200 metros de altura, con acceso mediante un funicular de 2,5 kilómetros. El núcleo del diseño era un bloque de residencias estudiantiles de 480 metros de largo, 21 metros de ancho y seis pisos de altura, con capacidad para alojar a unos 4000 estudiantes. También se proyectaron 33 viviendas para profesores sobre un basamento de piedra de un kilómetro de extensión.
Para las estructuras de hormigón se convocó al ingeniero italiano Pier Luigi Nervi. Las obras comenzaron en 1948 y avanzaron hasta 1952, cuando el financiamiento se interrumpió. Solo se completaron las viviendas de los profesores y la primera estructura del bloque de residencias. Según planos originales, el edificio definitivo debía ser tres veces más largo y existía un proyecto para construir un dique propio que abasteciera de agua al complejo.
