El gremio se declaró en estado de alerta y movilización por la falta de respuestas en las negociaciones paritarias.
El Sindicato de Petroleros Privados de la región, que conduce Marcelo Rucci, se declaró en “estado de alerta y movilización” ante la “dilación” y falta de respuestas de las cámaras empresarias en las negociaciones paritarias del sector. El 21 de abril el gremio había suspendido las medidas de fuerza previstas ante la promesa de comenzar un diálogo abierto que hasta ahora, según el sindicato, no ha dado resultados.
El gremio advirtió que si en los próximos días no hay una respuesta, pueden comenzar “los paros totales o bloqueos” en la Cuenca Neuquina, afectando la producción de Vaca Muerta, principal impulsor de la economía y zona de mayor producción de hidrocarburos del país.
Para el sindicato, el cumplimiento efectivo de los compromisos reclamados constituye una “condición necesaria para encauzar el diálogo y evitar una escalada del conflicto” que puede terminar en la parálisis de “las plantas de tratamiento y las torres de perforación” en la región.
“La paz social en la cuenca neuquina quedó supeditada a un cambio de actitud corporativa en el cortísimo plazo”, advirtió el gremio.
El núcleo de la disputa se concentra en las condiciones laborales y operativas del personal que cumple funciones en el sector de torre (perforación, workover y pulling), eslabón crítico para sostener el ritmo de enganche de pozos y la curva de producción de shale oil y gas.
Según la comisión directiva del sindicato, existen puntos convencionales pendientes de resolución que impactan directamente en la seguridad, la diagramación de los turnos y la estabilidad de las tripulaciones de los equipos. El gremio sostuvo que la persistencia de estas asignaturas pendientes genera incertidumbre entre los operarios y dificulta la construcción de consensos en el sector.
