Un grupo de hinchas de Argentinos del Norte, autodenominado ‘La Banda del Norte’, realiza tareas de refacción y ampliación en el club para ofrecer espacios deportivos a niños y adolescentes del barrio Tiro Federal y zonas aledañas.
Detrás de los bombos, las banderas y el aliento que acompaña a Argentinos del Norte cada fin de semana, hay una historia que trasciende el fútbol. Integrantes de ‘La Banda del Norte’ llevan adelante desde hace más de un año una serie de trabajos para mejorar las instalaciones del club, convencidos de que el deporte puede ser una herramienta de contención para niños, niñas y adolescentes del barrio.
Actualmente el grupo trabaja en la refacción y ampliación de los sanitarios del predio. El objetivo es mejorar las condiciones para las familias que concurren cada fin de semana y construir nuevos baños destinados a mujeres, una necesidad identificada a partir del crecimiento de público que registra la institución.
“Viene mucha familia, muchos chicos y cada vez más gente acompaña al club. Por eso decidimos involucrarnos y empezar a mejorar los espacios”, explicó Fabiana Fernández, una de las integrantes del grupo.
La iniciativa de mejorar las instalaciones del club, específicamente los baños, comenzó hace aproximadamente un año y medio, cuando iniciaron tareas de limpieza y reacondicionamiento en distintos sectores del predio. Desde entonces pintaron tribunas, repararon alambrados y retiraron grandes cantidades de residuos acumulados durante años.
Las obras no cuentan con grandes financiamientos y son los propios hinchas quienes afirman que se sostienen con rifas, ventas de comida, aportes de los propios integrantes y una entrada popular que comenzaron a cobrar durante los partidos para destinar los fondos exclusivamente a mejoras para el club. “Acá no hay magia, cada uno aporta lo que puede, hay gente que sale de trabajar, pasa por su casa a tomar un mate y viene a seguir trabajando en el club”, explicó Fabiana en diálogo con ANR.
El compromiso de quienes integran La Banda del Norte también implica sacrificios personales. Sus integrantes aseguran que, a lo largo del tiempo, debieron resignar cumpleaños, reuniones familiares, eventos e incluso horas de trabajo para colaborar con el club. “Hay gente que sale de trabajar, llega a su casa, se baña, toma un mate y viene directamente para acá a seguir haciendo cosas”, afirmaron. Para muchos, la dedicación está ligada al fuerte sentido de pertenencia que sienten por la institución, el barrio y los colores que representan. Según explicaron las integrantes de la agrupación, día a día hay familias enteras involucradas, muchas veces madres y padres que asisten con sus hijos. “Lo hacen porque aman este lugar; cuando hay que colaborar, nadie pregunta cuánto hay que poner, sino qué más se puede hacer”, destacaron.
Para quienes forman parte de La Banda del Norte, el trabajo trasciende la infraestructura. Sasha, otra de las integrantes, afirmó que todos consideran que el club cumple una función social fundamental en una zona donde muchos chicos encuentran en el deporte un espacio de pertenencia y acompañamiento. “Creemos que la salida es colectiva, es un club popular en un barrio popular y queremos que los chicos estén acá adentro, haciendo deporte, y no en la calle”, sostuvo.
Esa mirada también se refleja en otras actividades impulsadas por el grupo. Durante los últimos años participaron de la organización de festejos por el Día de las Infancias y ya comenzaron a proyectar nuevas acciones solidarias para este año, entre ellas rifas, bingos y eventos comunitarios destinados a recaudar fondos.
La Banda del Norte también se convirtió en un punto de encuentro para vecinos de distintos barrios de la ciudad. Aunque nació vinculada a Argentinos del Norte en la zona de Tiro Federal, hoy está integrada por familias de diversos sectores de Roca que encuentran en el club un espacio de participación. “Hay gente de todos lados, no importa de qué barrio seas, si querés venir a colaborar o acompañar, siempre hay lugar”, destacó Fabiana.
La convocatoria creció notablemente en los últimos años. Según explicaron, los viajes para acompañar al equipo suelen completar colectivos enteros y cada vez son más las personas que se acercan atraídas por el clima familiar que se vive alrededor de la institución.
Sin embargo, remarcan que uno de los principales desafíos sigue siendo alejar la violencia de las canchas. Tras los incidentes ocurridos recientemente en la cancha del clásico rival Deportivo Roca, los integrantes de la agrupación insistieron en la necesidad de preservar los espacios para que puedan seguir siendo disfrutados por niños, niñas y adultos mayores. “Estamos totalmente en contra de cualquier tipo de violencia. Lo que buscamos es que las familias puedan venir tranquilas a disfrutar de un partido y sentirse cómodas”, señalaron.
Mientras avanzan con los nuevos baños, ya proyectan otras mejoras para el futuro, entre ellas la construcción de un buffet, la refacción de paredones y nuevas obras destinadas a brindar mayores comodidades a quienes eligen pasar sus fines de semana en el club. “Somos tercera generación en Argentinos del Norte. Estuvieron nuestros abuelos, nuestros padres y ahora nosotros. Lo que queremos es dejar un club mejor para los que vienen”, resumieron.
