Valenzuela, la joya de la familia Tapia que lleva sus goles del ascenso a PortugalDeportes 

Valenzuela, la joya de la familia Tapia que lleva sus goles del ascenso a Portugal


Valenzuela con la cara llena de gol, una síntesis de sus tiempos felices en Barracas Central; hará un viaje directo del ascenso argentino a la liga de Portugal Crédito: Tato Pagano / Barracas Central

“Ir a jugar a Europa es un paso muy importante, pero es el primero, y allá me pondré otros objetivos a corto plazo, como tener una carrera europea y llegar a la selección mayor, que es mi mayor sueño”, le contó

Carlos Fernando Valenzuela

a LA NACION, ya a punto de partir al Futebol Clube de Famalicao, el equipo revelación de la

Primeira Liga de Portugal

. Siente, sin dudas, que no es muy común el recorrido que tuvo que hacer en el fútbol para terminar en Europa. Es que su camino no fue ni liso ni lineal, fue de arriba hacia abajo varias veces para volver a subir otras tantas. Porque Valenzuela, internamente, siempre se permitió bajar de categoría, pero nunca bajar los brazos.

Empezó en su Santiago natal, en la escuelita de fútbol Los Galguitos y a los 11 años emprendió la aventura hacia Buenos Aires. Luego de probarse en varios clubes, el hincha de Mitre se decantó por

Racing

, el club por el cual simpatiza su papá Carlos, y fue fichado en novena división. “Cuando era chico me gustaba Racing, por la gente y por cómo alentaban cuando estaban peleando por no descender, y porque éramos simpatizantes con mi papá”, cuenta hoy.

En las inferiores

coincidió con Lautaro Martínez y Brian Mansilla

y quienes lo vieron de cerca no dudaban en calificarlo como una de las nuevas joyas del semillero. En 2014 fue subido al plantel de primera y dos años después jugó su único partido, ni más menos que el clásico contra Independiente, pero en un amistoso en Mar del Plata, que finalizó con victoria 3-1 para la Academia. Ese verano lo invitaba a soñar con más victorias como esa, y jugando oficialmente, pero llegó el invierno y en julio el por entonces DT Facundo Sava le avisó que ya no iba a contar con él, argumentando que había una superpoblación de delanteros en el plantel profesional.

Su único partido en Racing, frente a Independiente

“Lo único que me dijo fue que no me iba a tener en cuenta y que me fuera a jugar a otro lado porque en ese momento estaba sonando que Chicago me quería a préstamo. No me dieron otra opción y me fui”, explicó. No le quedó más alternativa que bajar de categoría e irse a préstamo a Nueva Chicago, donde disputó una veintena de partidos y marcó su primer gol como profesional ante Juventud Unida, de Gualeguaychú. Ya curtido en un fútbol que no ofrece alfombras rojas, Valenzuela volvió a Racing pero allí se encontró con la misma realidad. Aun le quedaba un año de contrato y lo pasó entre la reserva y entrenándose solo porque ya no lo iban a tener en cuenta.

“Tuve la posibilidad de irme a la Roma cuando era chico, tenía prácticamente todo cerrado, y Milito vino al vestuario y me dijo ‘quedate Fer que vas a ser el futuro’. Y yo, siendo chico y viniéndome a hablar Milito, decidí apostar a hacerme un nombre acá antes de irme afuera. Pero después de eso no me dieron la chance de mostrarme. De todos modos no me queda una espina, eso es tiempo pasado”, recuerda.


Valenzuela, con la camiseta de la selección Fuente: AP – Crédito: Fernando Vergara

Sin lugar, quedó libre y volvió a bajar de categoría, pero esta vez fueron dos los escalones, para vestir la camiseta de Barracas Central, en la B Metropolitana: “Cuando surgió esa posibilidad, Alejandro Nanía era el DT. Me llamó y me dijo que iba a jugar. Me quería sí o sí. Yo tenía ofertas de equipos de España, pero mi representante me habló de ir para abajo y reinventarme. Pude rendir y le estoy agradecido a Barracas”.

“Tengo muy buena relación con ‘Chiqui’ [Tapia, presidente de la AFA y factótum en Barracas], ya que soy muy amigo de sus hijos, entre ellos Matías, el presidente”, cuenta ante la consulta sobre su relación con dicha familia. Lo cierto es que en el club comandado por los Tapia, el santiagueño logró asentarse y brillar. Con 19 goles en 38 partidos tomó impulso y su carrera emprendió de nuevo el ascenso, logrando con los albirrojos un lugar en la B Nacional y convirtiéndose en un convocado habitual de Fernando Batista para los seleccionados juveniles. Con la selección, el año pasado ganó la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Lima.

En la selección Sub 23

“Fernando es un jugador muy bueno técnicamente, encarador, con mucha personalidad. Yo lo conozco de haberlo enfrentado como entrenador cuando él estaba en la octava y la séptima de Racing. Siempre los destacados de los rivales los vas anotando. Y para los Panamericanos pensé en él, venía haciendo un gran torneo en la B y no me sorprende su presente. Le tocó ponerse la camiseta de la selección y no le pesó. Me pone muy contento su pase a Europa, porque será un salto de calidad en otros aspectos, ya que desde lo futbolístico ya demostró sus condiciones”, lo describió Fernando Batista, entrenador de las selecciones Sub 20 y Sub 23 de la Argentina.

“El Bocha Batista me dio mucha confianza desde que llegué y la selección, lógicamente, te da mucha jerarquía. Vestir esa camiseta es algo muy lindo para mí, me dio otra vidriera y también le dio mucha intensidad a mi juego, ya que jugaba con jugadores de primera división y de Europa”, valoró quien admira a Carlos Tevez… y a Lionel Messi: “Si bien yo estoy jugando de extremo derecho, siempre mi ídolo fue Carlitos y trato también de mirarlo a Leo porque me gusta jugar de derecha para adentro. Y Messi es el que mejor lo hace en esa posición”.


Crédito: Tato Pagano / Barracas Central

Valenzuela tuvo que lidiar con un desgarro que lo dejó afuera del Preolímpico de este año en Colombia, donde Argentina logró el título y la clasificación a Tokio: “En mi corta carrera me pasaron muchas cosas, malas y buenas, pero siempre trato de ir para arriba. Es fundamental estar bien de la cabeza porque en el fútbol siempre te van a pasar más cosas malas que buenas”. Es que a pesar de los golpes, siempre confió en sus condiciones. De hecho, se lo llegó a mencionar entre los jugadores seguidos por Marcelo Gallardo. “Es algo muy lindo que te nombren para un equipo grande, pero siempre lo tomé con tranquilidad”, expresó.

Después de bajar, tomar impulso y volver a subir, se le viene un paso más en ese ascenso. Famalicao es un equipo portugués en el que juega su compañero de selección Nehuén Pérez, que llegó cedido desde el Atlético de Madrid de Diego Simeone para ganar continuidad y vaya si la consiguió. No solo jugó, sino que también ayudó a consolidar un equipo competitivo que durante gran parte de la actual temporada de la Primeira Liga se encontró en puestos de clasificación a copas europeas. De hecho, al reanudarse la competición a principios de junio, vencieron a Porto, quien hoy es el máximo candidato a quedarse con el título.


Crédito: Tato Pagano / Barracas Central

“Lo vengo siguiendo y es un equipo que está en crecimiento, es la revelación del torneo portugués. Voy a un buen club. Trataré de estar a la altura y dar lo mejor de mí”, comentó Valenzuela. “Ya lo veníamos hablando con mi representante, por suerte pudimos cerrar. No cualquiera puede dar el paso a Europa y estoy muy contento por eso”, agregó.

Será un préstamo por un año, con opción de compra. Por lo demás, restan solo detalles para que en breve se vista de blanco y se busque un lugar donde vivir en Vila Nova de Famalicao, una pequeña localidad de 30 mil habitantes ubicada en el distrito de Braga, pero a tan solo media hora de Porto. Allí se encontrará con un club que vive un momento de esplendor, ya que volvió a la Primeira Liga desde 1994. Parte de su éxito y competitividad se la podría adjudicar tranquilamente el dueño del 51% del club: se trata del Quantum Pacific Group, que posee compañías de navegación, energía, petróleo y producción automotriz, y cuyo principal accionista es el billonario israelí Idan Ofer.


Fuente: Reuters – Crédito: Sergio Moraes

“Hablé con Nehuén Pérez y me dio buenas referencias en todo sentido, del club y de la ciudad”, indicó Valenzuela, quien a sus 23 años ingresará a Europa por Portugal, consolidada desde hace varios años como una de las principales puertas de ese continente para los argentinos. “Me voy a sumar a un equipo que tiene mucha competencia. Eso está bueno porque voy a poder demostrar todo lo que soy como jugador”, cerró este santiagueño que no ha tenido problemas en subir y bajar detrás de una gran oportunidad. Y lo consiguió.

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