La hija del “gran Charlo” recuerda al cantor a 115 años de su nacimientoEspectáculos 

La hija del “gran Charlo” recuerda al cantor a 115 años de su nacimiento

Hoy -martes 7- se cumplen 115 años del nacimiento de Charlo, uno de los cantores más grandes del tango, quien además fue pianista y compositor de maravillosas canciones como ”Ave de paso”, “Rencor” y “Un sueño y nada más”, entre muchas otras, en las que, según expresó a Télam su hija Leticia Walkiria Pérez de la Riestra, “él decía muchas cosas, pues en cada pieza suya hay una parte de ternura y comprensión”.

Elegante y distinguido, dueño de una voz plena y afinada, Carlos José Pérez –su verdadero nombre- tuvo una vida intensa que lo llevó a indagar en diferentes facetas: fue actor, esgrimista, estudió abogacía, tocó varios instrumentos, pero especialmente brilló por su calidad como cantor y un talento musical que le abrió camino para convertirse en uno de los grandes compositores de la época de oro del tango.

“Papá fue un ser excepcional, son muchos los valores que tenía, ha dejado mucho sobre todo en la parte humana y espiritual –expresó su hija Leticia en una charla telefónica con la agencia Télam-. Su música algo debe decir, hizo música de todos los órdenes, incluso compuso una suite. También cosas nuestras como valses, rumbas, foxtrot, tiene de toda la música, especialmente tango”.

Nació el 7 de julio de 1905 en la Estancia La Piedad, entre las estaciones pampeanas de Guatraché y Avestruz. Comenzó a estudiar música en la localidad bonaerense de Puan y luego se mudó a La Plata, donde cursó el bachillerato y estudió un tiempo abogacía.

En 1923, la familia se trasladó al barrio porteño de Belgrano y un año después debutó en Radio Cultura, donde adoptó ese nombre artístico que proviene de Charlot (Chaplin), iniciando una carrera que más tarde lo llevaría a la pantalla grande.

Charlo fue contemporáneo de Gardel, artista en quien se inspiró es sus inicios.

Leticia Walkiria Pérez -poeta y escritora- recordó una escena de su vida para reflejar esa profunda admiración que Charlo sentía por Carlos Gardel. “Mi papá venía de una de sus giras y un día uno de mis hijos, que tenía en ese momento tres años, estaba al lado de la radio y cantaba Gardel. Las lágrimas le corrían y mi papá se emocionó y me dijo: ‘¿Vos viste lo que está haciendo?’”, evocó la hija de Charlo, quien luego le dedicó un poema al “Zorzal criollo”.

Charlo fue el vocalista favorito de Francisco Canaro, junto a quien grabó más de 500 canciones. Su prestancia lo llevó a marcar tendencia en la moda de los años 30 -incluía lucir moño mariposa, sombrero con guantes de cuero, chaqueta cazadora, boquilla de oro para los cigarrillos-, algo que contribuyó al crecimiento del tango de salón.

A lo largo de su carrera fue acompañado por figuras como el guitarrista Roberto Grela, la orquesta Demare-Vardaro , un trío del que formaban parte el pianista Osvaldo Pugliese y el bandoneonista Federico Scorticati, y orquestas dirigidas por Héctor Stamponi (piano), Roberto Pansera (bandoneón) y Osvaldo Requena (piano).

Uno de los guitarristas que lo secundó fue nada menos que Edmundo Rivero, a quien impulsó en los 30 para que se lanzara como cantor, y quien se convirtió en su gran amigo hasta el final de sus días.

Debutó como actor en 1935 con “El alma del bandoneón”; un año después trabajó en la película “Puerto Nuevo”, donde cantó dos tangos propios “Olvido” y “Yo también soñé”, y en 1940 actuó en “Carnaval de antaño”.

Como compositor creó joyas como “Ave de paso”, con letra de Enrique Cadícamo, “Cobardía” y “Rencor”, con letras de Luis Luis César Amadori, “Oro y plata” y “Tu pálida voz” que escribió Homero Manzi, entre muchísimas otras.

“Tenés que escucharlo a papá en su propia voz y tocando el piano él. Te dice muchas cosas, en cada pieza hay una parte de ternura, de comprensión”, dijo Leticia conmovida.

En cuanto a si considera que su padre tiene el reconocimiento que merece, dijo: “Yo personalmente escucho que hablan fantástico de él, pero no creo que se lo reconozca tal como el músico y humanista que era. En la pieza musical se siente el ser, se siente la persona, la realidad es que no creo que papá sea reconocido, no lo escucho mucho acá. En Alemania, España y Francia lo he escuchado por la radio, pero creo que acá no se le da el verdadero valor a papá, al gran Charlo”, concluyó.

El artista falleció el 30 de octubre de 1990, a los 85 años.

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