Juan Hipólito Vieytes: semblanza de un patriotaPolítica 

Juan Hipólito Vieytes: semblanza de un patriota

Jorge Castañeda *


Un 13 de agosto de 1762 nace en la tradicional (entonces una aldea) San Antonio de Areco Juan Hipólito Vieytes, destacado patriota, periodista y economista que tuvo una activa participación en las luchas por nuestra independencia.

Estudió Filosofía y Derecho en el Colegio de San Carlos y por sus lecturas se convirtió en toda una autoridad en las ciencias agrarias y políticas, siendo director del Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, todo un visionario.

Una nota menciona que “en su factoría de sebo y jabón se llevaron a cabo las reuniones secretas donde se planificaron los sucesos de la Revolución de Mayo”, lo cual en parte es cierto, dado que dicho lugar se reunían para conspirar contra el gobierno del Virrey y los avatares de la política española de aquellos años.

Pero con respecto a la famosa jabonería se han rescatado documentos que prueban que fue en sociedad con Nicolás Rodríguez Peña (un tango lo recuerda por la calle que lleva su nombre).

Entre los hechos más sobresalientes de su vida es que asistió al Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 y votó con entusiasmo a favor de la deposición del Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros (que de hidalgo tenía poco), y acompañó al primer ejército patrio, comandado por Ortiz de Ocampo, y enviado al Alto Perú como auditor de guerra y representante de la Junta. Antes, como otros patriotas había intentado utilizar a Carlota Joaquina para lograr la autonomía del Río de la Plata, que de haber tenido éxito otra sería nuestra historia.

Lamentablemente, cuando intentó persuadir a la Junta para que revocara sus órdenes para ejecutar a los conspiradores en Córdoba, fue reemplazado por Juan José Castelli, quien ordenó la ejecución de inmediato.

Regresando a Buenos Aires fue nombrado como secretario de la Primera Junta para cubrir el cargo que antes ocupaba el malogrado Mariano Moreno.

Depuesto en las jornadas de abril de 1811 se recluyó en Luján hasta que el Primer Triunvirato lo deja retornar a Buenos Aires.

Fue uno de los jueces de la Comisión designada para juzgar a Martín de Álzaga y miembro del Tribunal de Apelaciones junto con Juan Larrea.

No solo redacto el reglamento policial también con Larrea, sino que se desempeñó como jefe de Policía y, lo más importante, representó a Buenos Aires en la Asamblea General Constituyente de 1813. Este patriota fue víctima de la crisis política que resultó de Alvear en 1815, junto a Rodríguez Peña, su socio, Monteagudo, y otros que habían dado su apoyo a Alvear. Fue desterrado, aunque Álvarez Thomas suspendió la sentencia porque Vieytes estaba muy delicado de salud.

Se sabe que falleció en San Fernando de la Buena Vista, provincia de Buenos Aires, un cinco de octubre de 1815.

Muchos años después vendría otro ilustre político también bautizado con el nombre de Hipólito y San Antonio de Areco se haría célebre por Ricardo Güiraldes y su famosa novela “Don Segundo Sombra”.

Se cumplió tanto con Vieytes como con Rodríguez Peña (dueños de la jabonería tan mencionada en los textos escolares) el famoso refrán recopilado por nuestro escritor Jorge Luis Borges: “En la casa del jabonero el que no cae se resbala”.

* Escritor. Valcheta


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