Como en una carrera con obstáculos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof trata de sortear los problemas que le presenta la paritaria de la administración pública y, en particular, la de los docentes, que ya anunciaron un cese de actividades que afectará el inicio del ciclo lectivo.
Desde el último trimestre del 2025, Kicillof viene surfeando la negociación salarial con los gremios, evitando el naufragio. Sin poder patear la pelota para adelante, quedó preso de la promesa de compensar la pérdida que sufrieron los haberes el año pasado, y los sindicatos le pasaron factura.
Para los gremios, la propuesta salarial es «insuficiente»
En el último encuentro, la administración provincial ofertó un 3 por ciento de incremento para febrero que la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) consideró «insuficiente», justamente por que sigue exigiendo un porcentaje que recorte la caída en los ingresos durante el 2025. El Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) coincidió en que la mejora no cubre las demandas ya planteadas, aunque destacó las intenciones de acuerdo de parte del gobierno.
Si bien se esperan un nuevo cónclave entre los funcionarios y el FEB ya anunció un paro por 24 horas para el 2 de marzo, cuando comienzan las clases en la provincia de Buenos Aires, al tiempo que otorgó facultades al consejo directivo para evaluar una nueva propuesta.
La secretaria General de la organización gremial, Liliana Olivera, sostuvo que «el 3 por ciento ofrecido no logra revertir el deterioro de los salarios y explicó que, con este porcentaje «un maestro de grado que recién se inicia percibiría apenas 22.188 pesos de aumento neto en su bolsillo, suma incapaz de cubrir la pérdida salarial sufrida».
Un conflicto que se dispara a nivel nacional
El SUTEBA que encabeza Roberto Baradel valoró la periodicidad de la mesa paritaria provincial frente al «ahogo financiero que aplica el gobierno de Javier Milei a la provincia», pero remarcó que «urgentemente debemos recibir un incremento que permita una recuperación real del salario para activos y jubilados».
Pero el sindicato no se quedó con las demandas a nivel provincial, y anunció que se plegará a la decisión de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), que dispuso una huelga nacional con movilización para el 2 de marzo, exigiendo la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente. También solicitó: La restitución inmediata del FONID y el pago de deudas salariales; rechazó al ajuste en la educación pública y técnica y reclamó una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
En tanto, SUTEBA insistió en la necesidad de garantizar las resoluciones de titularización, mejorar las sumas de movilidad para docentes de Educación Especial y que entre en funcionamiento el programa de reubicación de trabajadores recalificados.
¿Otros sindicatos también convocan a la huelga?
Según revelaron fuentes gremiales a iProfesional, se estima que en las próximas horas el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) -integrado por AMET, FEB, SADOP, SUTEBA y UDOCBA-, también se pronunciaría por un cese de tareas en demanda de suba salarial «acorde a pérdida de ingresos que estamos sufriendo», apuntaron.
El secretario General de UDOCBA, Alejandro Salcedo, había advertido sobre la crítica situación y malestar de los trabajadores y trabajadoras a fines de 2025, cuando Kicillof anunció que reabriría la paritaria en enero para acordar la pauta salarial del nuevo año. También hizo mención a la falta de envío de fondos del Ejecutivo, pero subrayó que «los docentes no podemos seguir esperando».
La FEB, en tanto, viene de una huelga el miércoles 11, cuando convocó a participar activamente de la manifestación a la plaza de los Dos Congresos que encabezó la Confederación General del Trabajo (CGT), en rechazo al proyecto de reforma laboral que fue aprobado por el Senado. Se descarta que el gremio repita la protesta cuando la iniciativa sea tratada por Diputados.
Kicillof, cercado por reclamos sindicales
A pocos días del inicio de las clases, en el entorno de Kicillof entienden que el conflicto docente es contraproducente para sus aspiraciones presidenciales. Además, un paro por reclamo salarial lo nivelaría con Milei, en tiempos donde el relato es fundamental en la búsqueda de votos.
En el conclave de la semana pasada, los funcionarios defendieron la propuesta salarial en función de las restricciones presupuestarias y la necesidad de sostener el equilibrio fiscal. Las representaciones gremiales respondieron que «en un contexto de recrudecimiento de la inflación, que continúa golpeando muy fuertemente el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores y trabajadoras, en necesario que se mejore la oferta» del gobierno.
El desafío de Kicillof no es solo con los sindicatos docentes, sino que después de los feriados de carnaval deberá lidiar con los reclamos de los judiciales, administración pública y personal de la salud
