En la mañana del sábado 21 de marzo, muchos fans argentinos tuvieron que madrugar para no perderse el show de BTS, que volvió a los escenarios después de más de cuatro años de ausencia por el servicio militar y presentó en vivo su nuevo disco Arirang en un evento global transmitido desde Seúl.
La plaza Gwanghwamun apareció totalmente repleta, iluminada de punta a punta y convertida en un verdadero estadio a cielo abierto. La puesta en escena destacó con pantallas gigantes, estructuras de luces y una producción milimétrica que transformó el centro surcoreano en un escenario imponente. Desde casa, muchos lo vivieron como si estuvieran ahí.
Transmitido en vivo a través de Netflix en 190 países, el espectáculo mostró a un público, vestido con remeras y vinchas de la banda, cantando cada tema como si fuera un clásico de siempre, incluso las canciones recién estrenadas.
Los siete integrantes alternaron entre outfits negros y blancos durante toda la noche, marcando distintos climas dentro del show. Hubo momentos más íntimos y otros explosivos, con una intensidad que no bajó en ningún tramo del recital.
La apertura fue con “Body to Body”, uno de los temas nuevos del grupo que incorpora un guiño a la tradición coreana. Desde ahí, el concierto fue creciendo en potencia, con una narrativa que quería mostrar esta nueva etapa sin soltar los hits que los llevaron a la cima global.
En ese clima de euforia apareció uno de los momentos más comentados de la noche. RM, líder del grupo, subió al escenario con un esguince de tobillo y tuvo que permanecer sentado gran parte del show. Lejos de enfriar la situación, cada aparición suya se llevó ovaciones que retumbaban en toda la plaza. “¿Por qué estás sentado ahí?”, le lanzó V entre risas, en un ida y vuelta.
El repertorio mezcló lo nuevo con los grandes hits globales. “Butter” y “MIC Drop” hicieron explotar la plaza, mientras que “Swim”, uno de los estrenos recientes, ya se perfila como favorito del público, que fue uno de los más coreados de la noche y posteriormente posteado en redes sociales por miles de fans.
En medio del concierto, J-Hope se sinceró con los fanáticos: “Nos daba mucha ansiedad pensar si ustedes seguirían esperando por nosotros o si nos olvidarían”, dijo, en uno de los momentos más emotivos de la noche.
Por su parte, Jungkook lo resumió con emoción: “Honestamente nunca olvidaré esta noche. Sentí mucha presión por este momento, pero estar acá es increíble”, dijo antes de la despedida final.
Arirang, un éxito total en apenas un día
En paralelo al impacto del show, ARIRANG, el nuevo disco de BTS, ya rompió récords: vendió cerca de 4 millones de copias en 24 horas, en lo que fue la previa del comeback, según informó su sello HYBE.
El nuevo material discográfico se compone por 14 canciones que, en palabras de la banda, “comparten historias honestas que siempre quisimos contarle a ARMY”, el nombre del famoso grupo de fans.
Lo que sigue
Tras este exitoso regreso, BTS ya puso en marcha su próxima gran apuesta: el Arirang World Tour (2026-2027), una gira mundial que promete llevar este nuevo capítulo a escenarios de todo el planeta. Con fechas en Asia, América, Europa y Medio Oriente, el grupo se prepara para reencontrarse cara a cara con millones de fans.
La cita con Argentina será en Buenos Aires el 23 y 24 de octubre de 2026.
El tour recorrerá 34 regiones y sumará 82 conciertos, en lo que ya se perfila como uno de los tours más ambiciosas de su carrera. Después del impacto de este show en Seúl, todo indica que la energía del comeback no se queda en un solo evento, sino que recién empieza.
