Un ataque aéreo ejecutado por el ejército israelí en la región de Jezzine, al sur del Líbano, terminó con la vida de tres profesionales de la prensa libanesa este sábado. Los reporteros se desplazaban en un automóvil cuando fue alcanzado, según confirmó una fuente militar a la agencia AFP y evidencian videos difundidos en redes sociales que muestran el vehículo siendo impactado en dos ocasiones.
Identificación de las víctimas
Los fallecidos fueron identificados como Ali Shuaib, corresponsal del canal televisivo Al Manar, vinculado al grupo Hezbollah; Fatima Ftouni, periodista de la emisora Al Mayadeen, considerada cercana a intereses proiraníes; y el hermano camarógrafo de esta última. Ambos medios confirmaron la noticia poco después del incidente.
Reacciones y contexto del ataque
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, emitió un comunicado condenando enérgicamente la ofensiva. «Se trata de un crimen flagrante que viola todas las normas y tratados en virtud de los cuales los periodistas gozan de protección internacional en tiempos de guerra», declaró el mandatario.
Horas después, el ejército israelí se atribuyó la responsabilidad del ataque. En un comunicado, afirmó que uno de los periodistas, Ali Shuaib, era un «presunto agente de inteligencia» de Hezbollah, acusándolo de operar para revelar ubicaciones de soldados israelíes y mantener contacto con militantes. No se presentaron pruebas inmediatas para respaldar estas afirmaciones, y la declaración no mencionó a los otros dos fallecidos.
Una peligrosa trayectoria para la prensa
Este episodio se enmarca en un contexto de alta peligrosidad para los comunicadores que cubren la tensa frontera entre Líbano e Israel. El ataque ocurre pocos días después de que un bombardeo israelí en Beirut matara a Mohammed Sherri, jefe de programas políticos de Al Manar, junto a su esposa.
La región ha sido escenario de múltiples incidentes fatales contra periodistas en los últimos meses. En octubre de 2024, tres reporteros de Al Mayadeen y Al Manar murieron en un ataque en Hasbaya. En noviembre de 2023, otros dos profesionales de Al Mayadeen perdieron la vida. Un episodio particularmente grave ocurrió en octubre de 2023, cuando un ataque acabó con la vida de un videógrafo de Reuters e hirió a seis colegas, entre ellos dos de la AFP.
Según datos del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), en el año 2025, 129 periodistas y empleados de prensa fueron abatidos, atribuyéndose dos tercios de estos casos a acciones israelíes. La comunidad internacional observa con preocupación el creciente número de bajas en el ejercicio del periodismo en zonas de conflicto.
