La conductora y locutora trasladó su sello personal a un hogar que combina piezas modernas y vintage, arte y recuerdos de su trayectoria.
Elizabeth Vernaci, conocida popularmente como «la Negra», ha construido una identidad reconocible en los medios argentinos. Ese mismo sello personal se refleja en su hogar, un espacio donde conviven el arte, los recuerdos y un estilo que mezcla lo moderno con lo vintage. Lejos de ambientes impersonales, la casa de la conductora muestra una estética auténtica, donde cada objeto parece tener una historia.
La calidez y la personalidad son los ejes que atraviesan todos los rincones. El corazón del hogar es un living espacioso y lleno de luz natural gracias a grandes ventanales. El piso de madera aporta calidez, mientras que la decoración logra un equilibrio entre muebles modernos y piezas vintage. Una alfombra de diseño geométrico en tonos tierra termina de integrar el espacio, aportando textura y armonía. La disposición del mobiliario invita tanto al descanso como a las reuniones.
Uno de los rasgos más distintivos es la fuerte presencia de arte. Las paredes están intervenidas con una colección que combina fotografías en blanco y negro con pinturas abstractas, generando un contraste dinámico y personal. A esto se suma una biblioteca que funciona como un mapa de su recorrido: libros, discos, recuerdos de viajes y objetos decorativos conviven en un mismo espacio, aportando profundidad y carácter. Entre esos elementos también se destacan los premios que recibió a lo largo de su carrera, como los Martín Fierro, integrados de manera natural al entorno.
Así, la casa no solo se define por su estética, sino también por la memoria y la trayectoria de una de las voces más reconocidas de la radio argentina.
