La volatilidad global, impulsada por el conflicto geopolítico, generó caídas en el Merval y un aumento del riesgo país, aunque se registran movimientos estratégicos en el ámbito local.
Los mercados financieros registraron una jornada de alta volatilidad este martes 7 de abril. La atención de los inversores se centró en la escalada de tensión en Medio Oriente, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitiera un ultimátum a Irán para liberar la circulación en el Estrecho de Ormuz, bajo amenaza de ataques a infraestructura energética.
Este escenario de conflicto inminente impulsó el precio del crudo a nivel global. Los contratos del Brent del Mar del Norte, principal referencia para el mercado argentino y el precio del barril en Vaca Muerta, cotizaban con una suba del 0,5%, alcanzando los US$110,30. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos tocó un máximo en cuatro semanas de US$116,40.
En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el índice S&P Merval reflejó esta tendencia negativa con una caída del 0,70%, ubicándose en los 2.985.474 puntos pasado el mediodía. El panel líder se vio afectado por el clima externo adverso. Los bonos soberanos en dólares también operaron con retrocesos promedio del 0,4%.
Como consecuencia, el riesgo país, el indicador que mide el diferencial de tasas de los bonos locales frente a los del Tesoro estadounidense, subió hasta los 622 puntos básicos, según datos oficiales con corte a las 13:00 horas.
En la plaza de Nueva York, los ADRs (certificados de acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street) operaron mayoritariamente en terreno negativo. El sector financiero fue el más afectado por la aversión al riesgo global. Otras compañías de peso como Globant (-2,34%) e YPF (-0,64%) también mostraron retrocesos, mientras que solo un puñado de papeles vinculados al sector tecnológico y energético, como Mercado Libre (+0,22%) y Transportadora Gas del Sur (+0,32%), lograron sostenerse con leves alzas.
Mientras el mercado financiero reaccionaba al contexto externo, en el plano local se destacaron movimientos estratégicos. Marcelo Mindlin asumió formalmente el control de Loma Negra, devolviendo la principal cementera del país a manos nacionales. Asimismo, la expectativa está puesta en el Congreso, que mañana votará la modificación de la Ley de Protección de Glaciares, una reforma que podría abrir nuevas áreas para la actividad minera en la región cordillerana.
