Un relevamiento sanitario descartó la presencia del patógeno Phytophthora, pero identificó al oomiceto Pythium sp. en la mayoría de las muestras. Especialistas brindan recomendaciones de manejo preventivo para los productores.
Especialistas del equipo de Fruticultura de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Valle Inferior de Río Negro realizaron un relevamiento sanitario en establecimientos de la zona para evaluar la sanidad de los nogales. El objetivo inicial era detectar la presencia de Phytophthora, un patógeno de preocupación global, pero los resultados mostraron otro escenario.
El monitoreo, llevado a cabo en ocho establecimientos durante las temporadas de otoño y primavera, descartó la presencia de Phytophthora en las 13 muestras procesadas. Sin embargo, permitió identificar en la mayoría de los casos la presencia de Pythium sp., conocido como «falso hongo».
Según explicó Darío Martín, referente del área, «sí se detectó la presencia de Pythium sp. en la mayoría de los casos, un oomiceto que puede provocar pudriciones radiculares y actuar como patógeno oportunista en condiciones de estrés». Las muestras de suelo y raíces se recolectaron en sectores que mostraban signos de decaimiento o amarillamiento.
Aunque no se confirmó la enfermedad más destructiva, el hallazgo de Pythium sirve como un indicador útil. Su aparición suele estar ligada a factores como suelos compactados o dificultades en el drenaje, que predisponen a la planta a pudriciones.
Dado que este tipo de enfermedades no tienen tratamientos curativos efectivos una vez que el árbol está infectado, el INTA insiste en que la clave es el manejo preventivo. Las recomendaciones principales incluyen asegurar un drenaje eficiente, evitar anegamientos prolongados, controlar con precisión el riego y reducir el tránsito de maquinaria pesada cuando el suelo está húmedo para evitar la compactación.
Los expertos también recomiendan equilibrar la fertilización, mantener una vigilancia constante durante la primavera y, ante la detección de plantas con síntomas claros, actuar rápido con controles químicos o evaluar la erradicación del ejemplar afectado para evitar contagios.
