El índice de precios al consumidor registró un incremento interanual, impulsado principalmente por un fuerte aumento en el costo de los combustibles. Analistas vinculan la situación a las tensiones geopolíticas que afectan el mercado energético global.
La inflación en Estados Unidos registró un incremento interanual del 3,3% el mes pasado, según datos oficiales del Buró de Estadísticas Laborales (BLS). Este repunte estuvo impulsado en gran medida por un aumento significativo en los precios de los combustibles, situación que especialistas asocian a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) había mostrado un aumento del 2,4% en los doce meses previos a febrero. Entre febrero y marzo, los precios de la gasolina se dispararon un 21,2%, un incremento que no se observaba desde 1967, según destacó el servicio estadístico.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles precios de la energía y los alimentos, tuvo un ligero incremento al 2,6% en doce meses, frente al 2,5% del mes anterior. Estas cifras se alinearon con las expectativas de los mercados financieros.
El conflicto en la región, que incluyó operaciones militares y la posterior interrupción del tráfico marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, ha impactado en los precios globales de la energía. Aunque Estados Unidos es el primer productor mundial de petróleo, los valores en las gasolineras subieron rápidamente. Un galón de gasolina regular promedia actualmente los 4,15 dólares, frente a los aproximadamente 3 dólares previos al conflicto.
Desde la Casa Blanca, un portavoz afirmó que la economía estadounidense «permanece en una trayectoria sólida» y calificó las perturbaciones como temporales. Asesores presidenciales destacaron caídas en los precios de otros bienes, como huevos, carne de res y entradas para conciertos.
Sin embargo, analistas económicos expresaron preocupación. «La guerra tiene repercusiones económicas evidentes que pesan fuertemente sobre los hogares de ingresos medios y bajos», comentó Heather Long, economista de Navy Federal Credit Union. «El aumento de los precios de la gasolina, el diésel y los billetes de avión ya se deja sentir y está poniendo a dura prueba a los hogares», agregó, pronosticando posibles alzas en los costos de alimentación y transporte.
En su última reunión, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, señaló que el conflicto podría retrasar el control de la inflación. El banco central mantiene su objetivo de inflación en el 2%, una meta que no se ha alcanzado de manera sostenida en los últimos cinco años debido a sucesivos shocks económicos.
