El partido opositor Tisza, liderado por Peter Magyar, se impuso en las elecciones parlamentarias húngaras, poniendo fin a cuatro mandatos consecutivos del oficialismo. El resultado genera reacciones en diversos líderes europeos.
El partido opositor Tisza, liderado por el conservador Peter Magyar, obtuvo la victoria en las elecciones parlamentarias de Hungría este domingo, según los resultados preliminares. El triunfo pone fin a 16 años de gobierno ininterrumpido de Viktor Orbán y su partido Fidesz, que buscaba un quinto mandato consecutivo.
Con más del 53% de los distritos escrutados, Tisza alcanzaba el 52,49% de los votos frente al 38,83% de Fidesz. Estas cifras proyectan para Magyar una amplia mayoría en la Asamblea Nacional, lo que facilitaría la promoción de reformas. «Hemos liberado a Hungría», declaró el líder de 45 años ante sus seguidores en Budapest, tras recibir la llamada de Orbán concediéndole la victoria.
El ascenso político de Magyar es notable por su trayectoria: hasta principios de 2024 formó parte del entramado de poder de Orbán, habiendo ocupado cargos públicos y estado casado con la exministra de Justicia Judit Varga. Su ruptura definitiva con el gobierno se produjo tras un escándalo por encubrimiento de abusos infantiles que sacudió a la cúpula oficialista. Magyar renunció entonces a sus cargos, denunció la corrupción del sistema y tomó el control del partido Tisza.
Analistas internacionales señalan que su pasado como figura del gobierno lo volvió convincente para votantes desencantados con Fidesz. Durante la campaña, centrada en la lucha contra la corrupción y la mejora de servicios públicos como la salud, Magyar prometió desmantelar «ladrillo a ladrillo» el sistema del gobierno saliente.
El resultado electoral fue celebrado por varios líderes europeos. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó en redes sociales que «hoy ganan Europa y los valores europeos». Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, felicitó a Magyar por su «rotunda victoria» y se comprometió a trabajar de manera constructiva con el nuevo liderazgo «en beneficio de ambas naciones».
