A través de un decreto publicado este lunes, se oficializó el Régimen de Incentivo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, que busca fomentar inversiones productivas con beneficios fiscales.
El Gobierno nacional oficializó el Régimen de Incentivo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (RIMI) mediante el decreto 242/2026, publicado este lunes 13 de abril. La normativa establece las pautas de un esquema diseñado para mejorar la competitividad de las empresas argentinas, fomentar el empleo y potenciar las exportaciones.
Podrán acceder al régimen las micro, pequeñas y medianas empresas que acrediten su condición con el certificado MiPyME vigente, abarcando hasta el tramo 2 del escalafón oficial. También se incluye a entidades sin fines de lucro registradas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El RIMI está focalizado en inversiones productivas, específicamente en la incorporación de bienes de capital y bienes de informática y telecomunicaciones nuevos. Quedan excluidos los automóviles y las inversiones en activos financieros sin destino productivo directo.
Uno de los beneficios centrales es un alivio fiscal a través de un cupo anual para la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA), con un tope de hasta el 50% de dicho cupo. La prioridad para el acceso se determinará según la antigüedad y la magnitud de los saldos acumulados de los solicitantes.
La reglamentación establece montos mínimos de inversión diferenciados según el tamaño de la empresa, calculados en dólares netos de IVA. Para el cálculo, se tomará como referencia el tipo de cambio comprador del Banco Nación del día anterior a la facturación. Los beneficiarios no deben poseer deudas firmes o exigibles ante el organismo recaudador.
