La estrategia económica, liderada por Luis Caputo, apunta a financiar los vencimientos de 2026 con apoyo de organismos internacionales, emisión de bonos locales y privatizaciones.
El equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo avanza en una estrategia para reunir hasta US$10.000 millones y afrontar los vencimientos de deuda de 2026 sin afectar las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El plan se consolidó tras la gira del Gobierno en Washington, donde obtuvo respaldo de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El objetivo central es evitar que los dólares que compra el BCRA se utilicen para pagar deuda, como ocurrió en 2025. En ese sentido, el acuerdo técnico con el FMI permitiría un desembolso de US$1.000 millones, mientras que otros organismos aportarían garantías para acceder a financiamiento privado.
Según estimaciones del mercado, el Banco Mundial podría ofrecer una garantía por US$2.000 millones, a lo que se sumarían unos US$550 millones del BID y cerca de US$500 millones de la CAF. Este esquema permitiría al Tesoro acceder a créditos por hasta US$4.000 millones, con tasas más bajas que las del mercado internacional.
El plan también contempla la emisión de bonos en dólares en el mercado local, junto con ingresos por privatizaciones de activos públicos. Analistas estiman que solo con la colocación de bonos «Bonares» se podrían captar hasta US$4.000 millones, mientras que la venta de activos aportaría otros US$2.000 millones.
Con este paquete, el Ejecutivo aspira a cubrir no solo los vencimientos de julio —por unos US$4.200 millones— sino también el total de compromisos del año, que rondan los US$9.000 millones.
El respaldo internacional mejora el panorama financiero, pero no está exento de condiciones. Los organismos multilaterales suelen exigir reformas orientadas a fortalecer el crecimiento, la inversión y el empleo, lo que implica disciplina fiscal, acumulación de reservas y cambios regulatorios. En ese marco, el BCRA ya adoptó medidas como la flexibilización de encajes bancarios para estabilizar las tasas de interés.
La estrategia oficial apunta, además, a evitar volver a los mercados internacionales en el corto plazo, pese a la reciente baja del riesgo país, y consolidar un esquema de financiamiento más barato y sostenible.
