El neurocirujano, uno de los imputados, pidió declarar de forma inesperada al inicio de la nueva etapa del proceso, postergando otros testimonios. Expuso su defensa basándose en informes médicos internacionales.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó este miércoles en los Tribunales de San Isidro, luego de la anulación del primer proceso. Durante la jornada, se establecieron los lineamientos iniciales y se anunció el testimonio de Gianinna Maradona, entre otros. Sin embargo, la audiencia fue suspendida tras la intempestiva solicitud de declarar del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los acusados.
Fuera del edificio, en la calle Ituzaingó 340, un grupo de simpatizantes del astro del fútbol se congregó con banderas y cánticos, exigiendo justicia y el esclarecimiento de los hechos.
En la sala, el tribunal autorizó la grabación de audios y rechazó una propuesta de transmisión en vivo. Luego, se informó que los testigos previstos para el jueves, entre ellos Gianinna Maradona, el médico Juan Carlos Pinto y el policía Lucas Farías, serían citados con al menos 24 horas de anticipación.
No obstante, los planes cambiaron cuando Luque pidió la palabra. En una declaración que se extendió por media hora, el profesional ratificó su inocencia y se refirió a los resultados de la autopsia, sosteniendo que Maradona «no agonizó durante 12 horas» antes de fallecer. Argumentó, citando literatura médica, que la insuficiencia cardíaca es un diagnóstico clínico que no puede determinarse en una necropsia.
Luque también desmintió haber aislado al futbolista de sus vínculos y afirmó que nunca se comunicó con los enfermeros durante la internación domiciliaria. Relató que conoció a Maradona a través de un contacto y que, en sus palabras, «a Diego lo amaba; era mi ídolo y mi amigo».
Tras su exposición, el abogado querellante Mario Burlando pidió a los jueces reproducir audios y mensajes de Luque de noviembre de 2020, donde el médico se refiere en términos despectivos de familiares de Maradona. La defensa de Luque señaló que su cliente quiso referirse puntualmente a la autopsia.
La fiscalía consideró la declaración como una «maniobra dilatoria». El juicio continuará con la citación de los testigos que no declararon.
