En los minutos finales del partido, River Plate reclamó un penal por un contacto entre Lautaro Blanco y Lucas Martínez Quarta. El árbitro Darío Herrera no sancionó la infracción y el VAR no intervino.
El Superclásico del fútbol argentino, disputado en el estadio Monumental, tuvo como protagonista una jugada polémica en los instantes finales. Cuando River Plate atacaba en busca del empate, el defensor de Boca Juniors, Lautaro Blanco, mantuvo un contacto con el capitán riverplatense, Lucas Martínez Quarta, dentro del área. El árbitro del encuentro, Darío Herrera, consideró que la acción no constituía una infracción penal y no recibió una revisión por parte del VAR (Árbitro Asistente de Video).
Tras la finalización del partido, varios jugadores de River se acercaron al árbitro para expresar su disconformidad con la decisión. En el primer tiempo, Herrera había cobrado un penal a favor de Boca Juniors por una mano clara de Lautaro Rivero, tras un remate de Miguel Merentiel, una jugada que no generó controversia.
El encuentro, correspondiente al Torneo Apertura 2026, finalizó con la victoria del equipo visitante, Boca Juniors, en el estadio de River Plate.
