El origen compartido de Viedma y Carmen de Patagones se remonta a 1779. La investigación de una descendiente de aquellos pioneros rescata sus historias y el esfuerzo que forjó la capital rionegrina.
El 22 de abril de 1779, el marino español Francisco de Viedma y Narváez fundó el Fuerte del Carmen a orillas del río Negro. Este hecho marcó el inicio de la historia común de lo que hoy son las ciudades de Viedma, en Río Negro, y Carmen de Patagones, en la provincia de Buenos Aires. La avanzada, en el contexto de la expansión hacia la Patagonia, dio paso a la llegada de los primeros contingentes de colonos, provenientes mayoritariamente del norte de España, conocidos luego como «maragatos».
La elección del lugar, cercano a la desembocadura, fue estratégica para la defensa y la subsistencia. Aquellas familias iniciaron una vida marcada por la dureza del entorno, el aislamiento y la limitación de recursos. La economía se basó en la agricultura, la ganadería, la pesca, la sal y un comercio incipiente.
Durante décadas, ambas márgenes del río funcionaron como una sola comunidad, con Viedma como el «Barrio Sud» de Carmen de Patagones, hasta consolidar su identidad propia hacia fines del siglo XIX. Inundaciones devastadoras, como la de 1899, obligaron a reconstrucciones, pero la persistencia de sus habitantes permitió que Viedma se consolidara como capital del territorio y, desde 1955, de la provincia de Río Negro.
Recientemente, se realizó un reconocimiento a esos primeros colonos, destacándose la investigación de Susana Otero, descendiente de una de aquellas familias pioneras. «La búsqueda de mis raíces me llevó a investigar las razones que movilizaron a los españoles a migrar a la Patagonia», explicó Otero, quien indagó en el contexto geopolítico de la época y recurrió a archivos del museo Emma Nozzi, la parroquia del Carmen, la Catedral de Viedma y los registros civiles de ambas ciudades.
«Debemos honrar a nuestros antepasados por el sacrificio, el esfuerzo y la resiliencia que tenían para afrontar las vicisitudes diarias. Gracias a ellos estamos acá», sostuvo la investigadora. Su trabajo no solo reconstruyó la historia de su familia, llegada en 1781, sino que permitió identificar a otros de los primeros pobladores de la margen rionegrina, como las familias Fernández, García Gómez, Vérez y Ureña.
A partir de esta investigación, Otero realizó un audiovisual que fue presentado en Carmen de Patagones y, por iniciativa del vicegobernador Pedro Pesatti, también en Viedma. La historia de la capital rionegrina vuelve así a sus orígenes: una ciudad nacida de un fuerte, atravesada por el río y construida por el esfuerzo de sus primeros habitantes.
