Las exportaciones argentinas alcanzaron en marzo un récord histórico de USD 8.645 millones, con un crecimiento interanual del 30,1%, y el saldo comercial registró un superávit de USD 2.523 millones, según datos del INDEC.
El balance exportador de marzo dejó una señal clara en el frente externo: la economía argentina logró combinar un fuerte crecimiento de las ventas al exterior con una ampliación significativa del superávit comercial, en un contexto donde la generación de divisas vuelve a posicionarse como un factor central para la estabilidad macroeconómica.
Según los datos publicados por el INDEC, las exportaciones alcanzaron en marzo un récord histórico de USD 8.645 millones, lo que representó un incremento interanual de 30,1%. Este desempeño no solo marca un máximo nominal, sino que evidencia una mejora sustancial en el volumen exportado, con un crecimiento de las cantidades del 25,3%, mientras que los precios avanzaron de manera más moderada.
El crecimiento fue generalizado en todos los grandes rubros. Los productos primarios lideraron la expansión con un incremento interanual superior al 56%, impulsados principalmente por el aumento en las cantidades exportadas, especialmente en el complejo cerealero. Las manufacturas de origen agropecuario (MOA) registraron una suba cercana al 18%, mientras que las manufacturas de origen industrial (MOI) crecieron más de un 26%, mostrando una recuperación en la demanda externa de bienes con mayor valor agregado, en particular vinculados al sector automotriz.
En el segmento energético, las exportaciones de combustibles y energía avanzaron un 23% interanual, alcanzando niveles récord en valores absolutos, consolidando al sector como uno de los principales generadores de divisas en la estructura exportadora actual.
Marzo cerró con un superávit comercial de USD 2.523 millones, una mejora sustancial respecto al mismo mes del año anterior, en un contexto donde las importaciones crecieron apenas 1,7% interanual. En el acumulado del primer trimestre, las exportaciones totalizaron aproximadamente USD 21.000 millones, con un incremento cercano al 16% interanual, mientras que el saldo comercial alcanzó los USD 5.500 millones, el nivel más alto para un primer trimestre en más de una década.
No obstante, los términos del intercambio mostraron un leve deterioro, producto de un aumento más acelerado en los precios de importación respecto de los de exportación, lo que introduce un elemento de cautela. De cara a los próximos meses, la sostenibilidad de esta dinámica dependerá de factores tanto internos como externos: la evolución de los precios internacionales, el desempeño de las principales economías demandantes y la capacidad local de sostener los niveles de producción.
