Por primera vez, se están probando arenas silíceas de canteras neuquinas en pozos shale de Vaca Muerta. El cambio busca reducir los costos logísticos que encarecen este insumo clave para la extracción de petróleo y gas.
Las arenas de fractura son un insumo fundamental para la explotación de Vaca Muerta. Cada pozo requiere hasta 15.000 toneladas de este material para extraer petróleo y gas de la roca madre, y gran parte de su alto costo se debe al traslado desde otras provincias. Sin embargo, esta situación comenzó a modificarse: ya se están probando en pozos shale las arenas silíceas de canteras de la propia provincia de Neuquén.
Según información recabada, dos empresas petroleras han iniciado pruebas con estas arenas. YPF realizó ensayos mezclando arenas neuquinas con las de Entre Ríos, las más valoradas por su resistencia, aunque no se habrían continuado. En cambio, Vista Energy, liderada por Miguel Galuccio, sigue adelante con el testeo y cuenta con su propia cantera en el centro de Neuquén. La firma ya trasladó su planta procesadora de arenas desde Villa Regina, Río Negro, a través de su empresa Aluvional, y ahora opera en Bajada del Palo, donde procesa arenas de la cantera neuquina.
Desde el sector indicaron que los desarrollos neuquinos son aún incipientes, con una producción de unas 20.000 toneladas mensuales, suficientes para uno o dos pozos de baja intensidad. No obstante, hay numerosos pedidos de exploración y estudios de calidad en curso. El incentivo es significativo: cada tonelada de arena que recorre 1.200 kilómetros desde Entre Ríos cuesta 185 dólares, mientras que la que proviene de Río Negro (a 450 kilómetros) tiene un costo de 165 dólares. Encontrar arenas a 100 o 200 kilómetros de los pozos reduciría drásticamente los costos logísticos.
La estatal Cormine (Corporación Minera del Neuquén) también tiene su propia cantera de arenas silíceas. Su presidente, Mariano Brillo, señaló: “Soy muy optimista porque hay muchos pedidos de empresas, estudios de calidad y cateos que están avanzando. Nosotros ya enviamos muestras a estudio y estamos esperando los resultados”. Brillo agregó que, independientemente del resultado, solicitarán un segundo estudio de calidad en un instituto especializado de Estados Unidos.
Los estudios se centran en dos factores clave: la resistencia de la arena (para evitar que colapsen los canales de conducción de hidrocarburos) y su redondez (que permite un mayor flujo al reducir los puntos de contacto). Las muestras de Cormine provienen de una cantera en Senillosa, a unos 120 kilómetros del corazón productivo de Vaca Muerta, aunque también hay áreas en estudio cerca de Añelo y Rincón de los Sauces. Brillo destacó que consideran estas arenas como minerales de primera categoría por su contenido de cuarzo, lo que agiliza la extracción.
Además, desde Neuquén se impulsa la creación de una mesa interprovincial que reúna a productores, tratadores y comercializadores de arenas de Entre Ríos, Chubut, Río Negro y Neuquén, con el objetivo de coordinar el mercado. “Las arenas es un tema clave en el futuro cercano. A medida que Vaca Muerta se acelere, se necesitará más arena y es necesario pensar en más formas de abastecimiento”, concluyó Brillo.
