El piloto argentino Franco Colapinto realizó este domingo un «Road Show» histórico en Palermo, manejando un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, con un emotivo tributo a Juan Manuel Fangio.
Buenos Aires vivió este domingo una jornada histórica. Franco Colapinto protagonizó un «Road Show» único en Palermo, convirtiéndose en el primer argentino en manejar un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de la ciudad. Miles de fanáticos se congregaron en la zona del Monumento a los Españoles para presenciar el evento.
El piloto de Pilar, actual miembro de Alpine, se mostró relajado en las horas previas, tomando mate y charlando con el periodista Juan Fossaroli, mientras ultimaba detalles para las cuatro salidas a pista programadas.
Uno de los momentos más esperados fue el tributo a Juan Manuel Fangio. Antes del inicio oficial, Colapinto se subió a la «Flecha de Plata», una réplica del Mercedes Benz W196 Roadster, el modelo con el que el «Chueco» de Balcarce conquistó el mundo en 1954 y 1955. Aunque cuenta con un motor Mercedes moderno por razones técnicas, la estructura y estética respetan fielmente el diseño original.
El circuito, de 3,5 kilómetros, abarcó la Av. Del Libertador (entre Sinclair y Casares) y un tramo de la Av. Sarmiento, donde el motor V8 del Lotus hizo vibrar el asfalto porteño. El evento estuvo diseñado para que el público apreciara la potencia de la F1 en diferentes facetas.
Para quienes no lograron estar cerca del vallado principal, la Ciudad dispuso pantallas en puntos clave. Además, el fanzone abrió a las 9:00 y contó con shows de Soledad Pastorutti y Luck Ra, matizando la espera entre las salidas del piloto de Alpine.
«Es un sueño cumplido ver a la gente tan cerca», confesó Franco antes de subirse al cockpit, mientras el equipo de más de diez ingenieros franceses que viajaron especialmente ajustaban los últimos detalles del Lotus.
