En la novena audiencia del juicio por la explosión de una destilería en Plaza Huincul, que dejó tres trabajadores fallecidos, declaró el gerente de administración y suministros de New American Oil. El tribunal aguarda el testimonio de un efectivo policial que no compareció.
En la novena audiencia del juicio por la explosión de una destilería en Plaza Huincul, ocurrida el 22 de septiembre de 2022 y que terminó con tres trabajadores muertos, se escuchó al gerente de administración y suministros de New American Oil (NAO), Alejandro Fedi. El directivo describió el funcionamiento de la planta y relató su llegada al lugar tras el siniestro: «Era una escena que prefiero olvidar», sostuvo.
Fedi, quien ingresó a la empresa hace 18 años, explicó que su cargo —conocido como «supply chain»— implica planificar y coordinar el flujo de productos, desde la compra de materias primas hasta la entrega al cliente final. Durante su testimonio, se refirió a la producción de la destilería, las proyecciones de los meses previos a la explosión y los cupos de acceso al ducto Oldelval. Señaló que el producto Recon (petróleo reconstituido) no es rentable para NAO, a diferencia del fuel oil destinado a buques y los solventes.
Respecto al día de la explosión, Fedi relató que recibió un llamado de Guido Torti, jefe de planta, cerca de las 4 de la madrugada. «Quedé shockeado. Mi jefe estaba de viaje, los accionistas en otro lado», expresó. Arribó a Plaza Huincul alrededor de las 19 de ese mismo día y detalló cómo se dividieron las tareas con otros jefes de sectores para afrontar la emergencia. Confirmó haber visto en el lugar al perito Gustavo Camarota, aportado por la fiscalía y cuestionado por la defensa.
Otro de los testimonios fue el de un responsable de compras de elementos de seguridad, quien aclaró que «nunca estuvieron claros los roles» que se le asignaron. De manera virtual declaró el dueño de una empresa terciarizada de instrumentación y electricidad, quien indicó que las tareas eran de tipo «correctivo» y describió la planta como «antigua, reconvertida. Había bastantes cosas para mejorar».
El perito policial de Criminalística, convocado como testigo número 35, explicó dónde quedaron los cuerpos de los tres fallecidos —Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara— y señaló, según su peritaje, el origen del fuego y un segundo punto de incendio que derivó en la explosión del tanque 205. «Se descartó que el inicio del fuego haya sido con una fuente eléctrica», afirmó, y precisó que la causa fue la salida de fluido en estados gaseosos y líquidos que tomaron contacto con las bombas.
Finalmente, declaró un empleado de Oldelval que explicó las tareas de la empresa. El tribunal colegiado, integrado por Federico Sommer, Lisandro Borgonovo y Vanessa Macedo Font, ordenó citar a un subcomisario que hasta el momento no pudo ser ubicado. Se espera su testimonio para este miércoles a las 9; de no presentarse, será traído por la fuerza pública.
En la tercera semana del juicio, actúan como acusadores el fiscal jefe Gastón Liotard y la fiscal del caso Ana Mathiue, junto con las querellas que representan a la esposa de Herrera, Gabriel Contrera y Laila Salazar, y al padre de Jara, Lucas Dumigual. Tres de los cinco imputados —Gimena Brillo, Natalia González y el auditor externo Alfredo Novaro— están representados por la defensa pública de Diego Simonelli y Mariángeles Ocejo.
