El proyecto que durante veinte años permitió a estudiantes de escuelas primarias de General Roca escribir y publicar su propio periódico, con el apoyo de Diario Río Negro, reafirma el valor de la palabra como herramienta de expresión y ciudadanía.
En tiempos de inteligencia artificial y acceso masivo a la información, surge la pregunta sobre el sentido actual de la escuela. Sin embargo, la educación, como señaló Paulo Freire, puede ser emancipadora o reproductora de la opresión, y en ambos casos es política. La palabra en el aula puede ser una herramienta para la expresión y el ejercicio de la ciudadanía o un ejercicio mecánico sin sentido.
Hace cien años, el pedagogo Célestin Freinet incorporó la imprenta en su clase para que los niños escribieran su propio periódico. Inspirados en esta idea, hace veinte años, docentes de General Roca retomaron el proyecto con el auspicio de Diario Río Negro, que imprimía el periódico sin costo para las escuelas. Comenzó con tres secciones de quinto grado y se expandió a otras instituciones.
Hasta 2019, cuando la pandemia interrumpió la iniciativa, miles de niños participaron investigando, escribiendo y publicando. La revista adoptó diferentes estilos y nombres, pero siempre mantuvo el principio de que «los niños tienen que ser leídos». En sus páginas se narraron historias vecinales, crónicas barriales, proyectos pedagógicos, viajes, recomendaciones de libros y juegos. También se abordaron problemáticas edilicias escolares y la realidad laboral de las familias.
La experiencia transformó la forma de leer de los estudiantes: al haber enfrentado el desafío de escribir, se convirtieron en lectores críticos, capaces de analizar cómo se construyen los discursos. El proyecto fue declarado de interés por el Concejo Deliberante de General Roca y dejó una huella en la comunidad educativa, destacando el valor del trabajo colectivo y la voz de los niños.
