Un hombre armado irrumpió en el Washington Hilton durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Expertos analizan las causas de una escalada que preocupa a nivel global.
Por tercera vez en tres años, el expresidente estadounidense Donald Trump ha sido objeto de un intento de atentado. El hecho ocurrió el 25 de abril de 2026, cuando un hombre armado ingresó al Washington Hilton durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. La investigación continúa y aún no se conocen todos los detalles.
El editor de política y sociedad de The Conversation US, Alfonso Serrano, consultó al experto en violencia política James Piazza, de la Universidad Estatal de Pensilvania, quien señaló que el ataque pone de relieve un momento político peligroso en Estados Unidos. Investigadores del Laboratorio de Investigación e Innovación sobre Polarización y Extremismo han documentado un incremento de la violencia política en los últimos años.
Entre los ejemplos recientes mencionados por Piazza se encuentran la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio, múltiples intentos de asesinato contra Trump, los ataques mortales contra los legisladores de Minnesota Melissa Hortman y John Hoffman, el intento de asesinato de Paul Pelosi, el asesinato de Charlie Kirk y un ataque contra el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro.
Según el especialista, varios factores impulsan esta ola de violencia. La polarización política ha generado un ambiente de “suma cero” donde cada contienda se vive como una cuestión de vida o muerte. Además, la dimensión moral de la polarización lleva a que cada bando considere al otro como malvado o inmoral, normalizando la violencia y atenuando la reacción pública contra ella.
La retórica política también se ha vuelto más divisiva y violenta. Cuando los políticos utilizan un lenguaje demonizador o deshumanizador, se fomenta el extremismo. La desinformación, especialmente difundida en redes sociales, motiva actos violentos basados en teorías conspirativas. Por último, el ataque a las normas e instituciones democráticas ha erosionado la confianza en el sistema, y las personas escépticas respecto a la democracia son más propensas a tolerar la violencia política.
Piazza recordó que, si bien el actual repunte es preocupante, no es sin precedentes. En la década de 1850, en vísperas de la Guerra Civil, hubo asesinatos políticos y conflictos armados entre grupos abolicionistas y defensores de la esclavitud. A principios del siglo XX, tras la Primera Guerra Mundial, la violencia política aumentó por cuestiones laborales y la acción del Ku Klux Klan. La década de 1960 también fue testigo de intensa violencia en torno a la oposición a la Guerra de Vietnam y la reacción contra el Movimiento por los Derechos Civiles.
